La disputa narco por el territorio es la clave de un crimen en Arroyito

La disputa narco por el territorio es la clave de un crimen en Arroyito

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Leonardo Costantini, un conocido vendedor de droga de esa ciudad, fue encontrado asesinado de nueve balazos en febrero de 2016. Por este caso hay otro joven detenido que será llevado a juicio. Para el fiscal, una pelea por quedarse con el “mercado” sería el móvil de un homicidio sin antecedentes en esa ciudad.

Tras casi un año de investigación y reuniendo diferentes pruebas, el fiscal de Arroyito José Argüello se encuentra seguro: el asesinato de Leonardo Costantini (32) está íntimamente relacionado con la trama secreta del tráfico y venta de drogas en el interior cordobés.

El pasado 23 de febrero de 2016, Costantini fue encontrado muerto con nueve balazos, de los cuales siete fueron en la cabeza, en un descampado en las afueras de Arroyito, en el camino conocido como Los Membrillos, cercano al puesto caminero del paraje La Curva, en la ruta nacional 19.

Ahora, el fiscal elevó a juicio esta causa por la que está detenido Mariano Joel Sampó acusado del delito de homicidio calificado por alevosía.

Para el funcionario judicial, Sampó –mediante un engaño– habría trasladado a Costantini al camino rural, donde lo ejecutó.Como en un rompecabezas, Argüello fue reuniendo los diferentes elementos para llegar a esta acusación que no tiene antecedentes en esa ciudad del este cordobés, debido al tinte mafioso que rodea al caso.

Tanto la víctima como el asesino eran dos reconocidos traficantes y la supuesta disputa por el “territorio” sería la principal hipótesis de esta caso, según apuntó el fiscal.

Una de las pruebas más contundentes para apoyar esta acusación son los videos de una cámara de seguridad de una propiedad privada que registró que, momentos antes del asesinato, Costantini y Sampó se dirigían en moto al lugar donde luego hallaron el cuerpo sin vida.

Según Argüello, Costantini era un viejo conocido para la Policía de Arroyito. Era considerado un renombrado narcotraficante, ya que tenían datos que daban cuenta de que todas las semanas traficaba marihuana desde Santa Fe, y “alitas de mosca” (cocaína de alta calidad) desde la ciudad de Córdoba.

Pero a pesar de las diferentes denuncias y operativos que les habrían realizado, siempre lo encontraban “limpio” y nunca lo habían podido detener.

Para el fiscal, Sampó también habría entrado en la comercialización de drogas y, de acuerdo con testimonios que se aportaron a la causa, supuestamente tenía una deuda con Costantini por la entrega de mercadería.

“Quería eliminarlo para quedarse con la franja de este mercado de venta de droga en la ciudad”, apuntó Argüello.

Otra de las pruebas está relacionada con el arma utilizada en el crimen.

“En el ambiente carcelario se corrió el rumor de que Sampó estaba buscando balas calibre 22 como las usadas para matar a Costantini. Se le secuestró el celular y se encontraron fotos de las balas”, señaló.

El fiscal también contó que en el lugar del crimen se encontró una colilla de cigarrillo que, tras ser analizada, tenía el ADN de la víctima.

“Costantini fue a ese lugar por su propia voluntad y nadie lo llevó a la fuerza. Estaba tranquilo y se dio un momento para fumar sin sospechar que los iban a ejecutar”, aseguró Argüello.

Más presencia

El fiscal remarcó la necesidad de más presencia de la Justicia para frenar al narcotráfico que ya se está infiltrando en el interior provincial.

“La Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico debería estar en todas las sedes judiciales. El fiscal de cada ciudad conoce más de cerca lo que sucede en cada lugar y los aportes podrían ser más efectivos”, señaló con respecto al fuero de narcomenudeo.

Argüello precisó que el caso que le tocó investigar no es una causa menor y que se debe tomar en serio este problema de la droga que se convirtió en un flagelo no sólo en las grandes ciudades, sino también en pequeñas comunidades.

El fiscal recordó una nota de La Voz publicada el 20 de abril de 2016 que revelaba las dificultades para investigar a los narcos en el interior provincial.

El informe hacía referencia a un juicio que se celebraba en el Tribunal Oral Federal N° 2, de la ciudad de Córdoba, por causas más pequeñas de narcotráfico, que terminó por colarse en la investigación que ahora se elevó a juicio.

“Durante ese proceso judicial –recordó Argüello– declaró el policía Gustavo Díaz, que se refirió a los antecedente que tenía Costantini con respecto a la venta de droga en la ciudad”.

En ese proceso oral y público tenía como único imputado a Germán “Manson” Callejas, quien era juzgado por haber almacenado seis kilos de marihuana, que los había escondidos en un auto Fiat Regatta que estaba estacionado en su casa.

En su descargo, apuntó que un día antes del allanamiento, un tal “Gordo” Costantini se había llevado el Fiat Regatta para arreglarlo.

El policía Díaz –quien había participado del secuestro de la droga– declaró en aquella oportunidad e hizo varias referencias ligadas a Costantini, que llamaron la atención en la sala de audiencias.

El agente acusó que toda esta información la había acercado al Juzgado federal de San Francisco y a la Fiscalía de narcomenudeo de esa ciudad, pero jamás lograron ponerlo tras las rejas.

“Costantini tendría que estar detenido y no muerto”, criticó.

En ese punto, insistió en que hubo una demora judicial y que recién se había ordenado un allanamiento con Gendarmería cuando ya había sido asesinado.

Pierden por goleada

La lucha contra el narcotráfico cada vez tiene más relevancia en el interior del interior.

En las ciudades y localidades del departamento San Justo hace ya unos años que dejó de ser un tema que preocupaba en los grandes centros urbanos y se transformó en algo cotidiano que se profundiza con la ubicación fronteriza entre Córdoba y Santa Fe.

A pesar de la llegada de Gendarmería y Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) y la buena idea de colocar un buzón en la Municipalidad de Frontera (Santa Fe) para denunciar de manera anónima a narcos, tenencia de armas y casos de trata de personas, la sensación entre los vecinos es que están “perdiendo por goleada” contra este flagelo.

En las crónicas policiales se registran casi a diario “ajustes de cuentas” entre jóvenes que resultan baleados en enfrentamiento de distintas bandas.

El agente Díaz fue contundente en aquel juicio que ahora recuerda el fiscal Argüello e insistió en que en esa zona de la provincia el movimiento de droga era “grande, muy grande”.

Y agregó que las filtraciones de esta clase de informaciones no eran fáciles, ya que al ser un lugar de pocos habitantes, cuando “uno va, hace la denuncia, pone la firma, y después va al cine con su hijo, ahí también está el denunciado”.

Pedidos de la Justicia

Más recursos. La queja de los funcionarios judiciales de San Justo. Al pedido del fiscal José Argüello para que se creen nuevas fiscalías provinciales de Lucha Contra el Narcotráfico en ciudades más pequeñas se suman los anteriores reclamos del fiscal federal de San Francisco, Luis María Viaut, y del juez federal sanfrancisqueño, Mario Eugenio Garzón, quienes solicitaron un mayor presupuesto y más recursos en esta zona.

La Voz del Interior