Las 10 millones de razones tras la basura de la ciudad

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Ashira es la concesionaria del servicio de recolección de residuos en San Francisco y por una prórroga seguirá a cargo del mismo a pesar que se venció la concesión en el presente mes. En el medio existen incumplimientos de las partes,  una estructura de funcionamiento que solo se actualiza en los pliegos y unos 10 millones de pesos mensuales en juego.

Si bien las posturas de las partes -municipalidad y empresa, e incluso de los vecinos, es de total tranquilidad, lo cierto es que el negocio de la basura alcanza cifras millonarias, demandando una erogación mensual para los vecinos de la ciudad de unos 10 millones de pesos mensuales. Esa fue la última factura que la empresa le remitió al municipio.

Lo cierto es que la municipalidad no quiere realizar esa tarea, alegando distintas cuestiones, algunas entendibles y otras no, y es que por ese motivo, a pesar de los cambios de gobierno, que la empresa Ashira lleva más de 20 años presente en la ciudad de San Francisco.

Con el correr de los años, inflación mediante, el costo de la concesión se fue incrementando paulatinamente, dado que las cláusulas para ajustar el servicio contemplan, entre otras cosas los aumentos salariales, combustible y por supuesto la propia inflación.

Esto ha hecho que los costos sean realmente altos para la municipalidad, o sea para los vecinos, pero poco se ha realizado en pos de mejorar la situación con algunas medidas.

Actualmente la concesión del servicio está vencida -finalizó en enero-, pero mediante una prórroga -una cláusula autoriza a hacerlo- , Ashira sigue a cargo del mismo con el convenio económico y servicios que venía trabajando.

En la última licitación realizada, se introdujeron algunas modificaciones para mejorar el servicio y tratamiento que tiene la basura en San Francisco, entre ellos el reciclado de la misma.

A grandes rasgos, la empresa nunca adecuó el sistema para recoger la basura clasificada y en días diferentes, ni tampoco el municipio preparó el basural para tratar los desechos que debían llegar clasificados.

Este es un solo punto de otros tantos que se firmaron y no se cumplieron en pos de mejorar lo que sucede en la ciudad. Del mismo modo, la recolección de residuos sigue siendo diaria, algo que en pocas ciudades sucede, la cual con una simple modificación, una mejor organización se podrían bajar costos, optimizar tareas y lograr una mejora en el contrato de concesión.

En definitiva, todo sigue igual ante un silencio sepulcral. Parece un tema de poca relevancia en todos los ámbitos, ante lo cual  sigue funcionando como si estuviera perfecto, cuando habría muchas cuestiones por discutir y organizar para logar un servicio de calidad, a un costo acorde a la realidad y pensando también en el medioambiente, cuestión que está totalmente olvidada ante la conveniencia de las partes.

Fuente: Tiempo Multimedia

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