El intendente de Córdoba, Martín Llaryora (50), fue intervenido clínicamente este jueves en el Sanatorio Allende del Cerro de las Rosas.
Como parte de estudios médicos programados, el intendente se realizó una angioplastia. Según precisaron fuentes cercanas al mandatario, la intervención fue exitosa. El intendente se encuentra descansando en una habitación y será dado de alta en las próximas horas.
Que es una angioplastía?
La angioplastia es un procedimiento quirúrgico que utilizan los médicos para destapar cualquier tipo de obstrucción arterial, incluyendo las coronarias. Resulta menos riesgosa que el by pass (a corazón abierto) y por eso cada vez se la utiliza con mayor frecuencia. Con una aguja gruesa, lo primero que hacen los médicos es una punción sobre una arteria periférica, generalmente ubicada a la altura de la ingle. Por allí, introducen un catéter (una sonda) que lleva un globo en la punta. Ese globo es dirigido hacia el interior de la arteria obstruida. Después lo inflan, y así dilatan la arteria.
«Generalmente, este procedimiento se completa con la aplicación de un stent (una malla de metal) -aunque este no fue el caso de Llaryora – que queda pegado a las paredes de la arteria y es el que permite que la sangre pase libremente», señalan los médicos para referirse a este tipo de intervenciones.
La función del stent es evitar que la arteria tratada colapse sobre sí misma y vuelva a cerrarse, con el consiguiente riesgo de infarto. «En la Argentina se realizan unas 8 mil angioplastias por año»
¿Por qué se produce esta lesión?
Una de las causas es la aterosclerosis coronaria, una enfermedad sistémica (que afecta a todas las arterias), que puede originarse tanto por factores hereditarios como por malos hábitos alimentarios. Si la angioplastia es exitosa, la obstrucción se reduce en forma notable. Sólo entre el 1 y el 2 por ciento de las personas muere durante la intervención y del 3 al 5 por ciento sufre infartos no mortales. Sin embargo, las estadísticas indican que en el 30 por ciento de los casos, la arteria se obstruye otra vez a los seis meses. Día a día, la técnica de la angioplastia crece en desmedro del by pass. No sólo es menos riesgosa sino que, además, la internación dura apenas 36 horas. Sin embargo, por ahora la técnica sólo es apta para aquellos enfermos que tengan uno o dos vasos lastimados. Cuando se trata de una lesión de tronco o de múltiples vasos es necesario practicar el by pass. Antes de la angioplastia, los médicos siempre realizan un cateterismo, otro tipo de intervención que puede servir como método de diagnóstico, pero a veces también como técnica terapéutica. «Ambos procedimientos se realizan en diferentes partes. Tanto en el corazón, como en los riñones, el cerebro y en las piernas», señala un especialista.
«Schiaretti anunció que Martín Llaryora es el candidato a Gobernador 2023″





