Más de 4 mil personas asistieron este sábado a la 20 edición del Festival del Humor y la Canción que se desarrolló como siempre en el predio del ex ferrocarril en el escenario Luis Landriscina y que abre el calendario de festivales de verano en la provincia de Córdoba.
“Hemos tenido una noche redondita, el clima acompañó y la gente se hizo presente masivamente”, expresó el intendente Gustavo Tevez haciendo un primer balance de lo que dejó la 20 edición del festival.
Destacó el espíritu de esta fiesta en la cual si bien en esta oportunidad no hubo números artísticos consagrados o “taquileros”, consideró que “quedó demostrado que la gente viene al festival por el festival mismo, viene a escuchar música, a ver danza, viene a escuchar humor y los números no por no ser renombrados no dejan de tener un excelente nivel artístico”.
Abrieron la fiesta el taller de folclore del Centro de Jubilados, el taller municipal de folclore Alma de Pueblo, el taller municipal de Canto Vocacional y la escuela municipal de folclore.
Tras los fuegos artificiales y las palabras de apertura a cargo del intendente municipal Gustavo Tevez, quedó oficialmente inaugurado el evento con el Himno del Festival y el colorido de la compañía de danzas Ansenuza.
A partir de allí fueron desfilando por el escenario el grupo Destructores, Vagabundos, “Capocha” Orellana, Los Cristales del Chamamé, Claudio Acosta, Pochi Chavez, Andrés Clerc y Los tradicionales Cantores del Alba.
Durante la noche, los organizadores realizaron dos homenajes: a Ernesto Gigena (profesor de guitarra) y a Jorge «Tero» Ibañez (músico), dos referentes de la cultura popular brinkmanense.
A la par de de los espectáculos, el público pudo recorrer el paseo de artesanos y emprendedores, y los chicos disfrutar de un espacio de recreación.





