La mujer, de 35 años, padecía una grave enfermedad y falleció durante la pandemia sin haber reunirse con su papá ni su tía, que habían viajado desde Neuquén para poder compartir las últimas horas de su vida.
Solange Musse murió el 20 de agosto de 2020 a los 35 años y luego de luchar contra un cáncer de estadío cuatro. La mujer había viajado desde Neuquén a Córdoba para recibir atención médica y se instaló en Alta Gracia donde fue internada en un sanatorio privado, en el que finalmente falleció.
Su caso se volvió emblemático porque fue una de las personas que murió sin poder ser despedida por sus familiares debido a las restricciones que el Gobierno impuso por la pandemia.
De hecho su papá, Pablo Musse, y una tía de la joven viajaron el domingo 16 de agosto de 2020 desde Neuquén a Córdoba, recorriendo más de 1100 kilómetros para verla y despedirse.
Al llegar al control sanitario de la localidad Huinca Renancó, en el límite cordobés con La Pampa, les hicieron un test a ambos. El de Paola Oviedo dio negativo, mientras que el de Musse arrojó un “resultado dudoso”, fue allí que la policía les negó el acceso, impidiéndoles ver a Solange, quien murió sin el acompañamiento de su familia.
Luego de tres años de proceso la Justicia de Huinca Renancó elevó a juicio el caso conocido a nivel nacional como “Solange Musse”. Están imputados el director del hospital de dicha ciudad, Eduardo Javier Andrada -a cargo en la pandemia de Covid-19 del Centro de Operaciones de Emergencia (COE)- y la trabajadora social Analía Morales.
Ambos están acusados de ser presuntos coautores de abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, por haber impedido ingresar a la provincia de Córdoba al padre de la chica, Pablo Musse y a su cuñada, para despedirse de Solange, que estaba en estado crítico por un cáncer fulminante.





