El gobierno francés anunció medidas para poner fin a las protestas de agricultores que bloquean carreteras desde hace ocho días, pero el principal sindicato del sector, FNSEA, las considera insuficientes y llama a mantener el movimiento.
El primer ministro, Gabriel Attal, prometió la supresión del aumento del diésel agrícola y reafirmó la oposición a la firma del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. Attal también anunció un mayor control en las negociaciones entre productores y distribuidores, apoyo a la agricultura orgánica y reducción de trámites administrativos.
A pesar de las medidas, FNSEA insta a «proseguir la movilización». Las protestas han incluido bloqueos de carreteras, vaciado de camiones y acciones contra importaciones.





