San Isidro se quedó con el cuarto juego de la serie final ante Racing de Chivilcoy y llevó la definición del ascenso a la Liga Nacional al quinto y último partido. Lautaro Mare destacó el carácter del equipo para revertir una noche que empezó complicada.
“Muy complicado, nos costó mucho el arranque y todo el primer tiempo”, reconoció el interno. “Pero tratamos de aferrarnos a lo que habíamos hecho el lunes, que nos había salido bien. Volvimos a defender como en ese partido, y de a poco fuimos limando hasta que logramos ponernos arriba en el marcador”, explicó.
Mare también se refirió al clima que se vivió en el estadio Antonio Manno. “Es una final. Hay mucho nerviosismo, por ahí te apurás, salen malas cosas, pero es parte del juego y hay que saber canalizarlo. Por suerte justo a tiempo lo pudimos revertir”.
El jugador también valoró al rival: “Defender a tipos como ellos no es facil. Tienen un plantel largo y de muy buenos jugadores. Se merecen estar en el lugar que están”.
Sobre el cierre, el ala-pivote resaltó la importancia de los tiros externos: “Aparecieron los triples en el momento justo. Los necesitábamos y eso me pone contento por el equipo”.
Antes de irse, Mare dejó su dedicatoria: “A mi familia y a mis amigos que vinieron. Va para ellos también”.
El próximo sábado, San Isidro irá por el sueño mayor: el ascenso a la Liga Nacional, en Chivilcoy, en lo que promete ser un partido super intenso.





