Cuando le tocó el turno a Martín Llaryora comenzó diciendo que estamos ante un momento histórico. Se define la construcción de que tipo de país vamos a querer los argentinos en los próximos años. Alertó por la crisis reinante, a pesar que muchos no se quieren dar cuenta o hagan que miran para otro lado. Agregó que para los vecinos y la gente el mes se acaba el día 15, ya no se trata siquiera de llegar a fin de mes. Aseguró que los níveles de desempleo son alarmantes para luego expresar que estamos tan regalados con este modelo que están los integrantes del equipo económico en los Estados Unidos para ver que nos tiran, prueba del fracaso del gobierno nacional .

Ponderó el armado federal de Provincias Unidas que eligió no mirar hacia otro lado para poder hacerse cargo del tiempo que nos toca. Volvió a criticar el modelo unitario que ve al país sólo desde la Ciudad Buenos Aires. Consignó que es mentira que existan provincias inviables, pero sí un desarrollo desequilibrado que nunca imaginó la Argentina más allá de la Panamericana. Llamó a realizar las obras de infraestructuras para que el país trascienda la lógica del AMBA. Solicitó el regreso de los ferrocarriles y que el gas además pueda llegar al norte. Por último dijo que no le regalarán nada al interior, habrá que ganárselo. Remarcó que no hay industria donde no hay luz ni energía. Sin infraestructura no hay progreso y sin progreso no hay empleo y sin empleo hay pobreza.