Con gran participación, este jueves se realizó el cierre de la capacitación sobre Conservación del Patrimonio Cultural, Histórico y Arquitectónico, organizada por la Escuela de Bellas Artes de San Francisco y dictada por especialistas de la Agencia Córdoba Cultura, entre ellos la magíster Felicitas Asbert y el arquitecto Gonzalo Pagani, acompañados por Nélida Rebeque, directora de la institución.
La propuesta, iniciada en septiembre, combinó instancias presenciales y virtuales y reunió a participantes de distintas localidades del departamento San Justo y la región: “Fue una experiencia increíble, muy fructífera y con una aceptación excelente. Las expectativas fueron totalmente colmadas”, destacó Nélida Rebeque, quien celebró que la Escuela de Bellas Artes “retomara el trabajo en torno al patrimonio” en articulación con el Archivo Histórico de la ciudad.

Desde la Agencia Córdoba Cultura, Felicitas Asbert explicó que el ciclo forma parte de un programa provincial que busca “conectar con localidades, comunas y pequeñas ciudades que están en tensión con el tema del patrimonio”. La especialista subrayó:
“Nos interesa reflexionar sobre qué hacemos con los monumentos, con nuestra identidad y nuestra memoria como comunidad”.
Gonzalo Pagani agregó que la intención del programa es “descentralizar”, llegando a puntos estratégicos del interior provincial: “Tratamos de captar a la región. Vinieron alumnos de Morteros, Brinkmann, Santa Fe… y lo que queremos transmitir es que el patrimonio no se conserva sin vínculo. El patrimonio sin la sociedad se viene abajo”.
Durante el curso, los participantes desarrollaron proyectos finales aplicando herramientas teóricas y prácticas. Según Asbert, el objetivo fue ofrecer “elementos concretos para la acción, no solo para la reflexión”. En la misma línea, Pagani señaló: “Queremos capacitar a la gente del interior para que pueda accionar sobre su patrimonio sin depender siempre de especialistas externos”.

El cierre incluyó una actividad de relevamiento urbano, en la que los asistentes recorrieron edificios emblemáticos del casco histórico sanfrancisqueño, desde la Escuela Normal hasta el Palacio Municipal. “Fue maravilloso. Íbamos por la calle Libertador Sur mirando las fachadas, los materiales, las estructuras… veíamos la ciudad con otros ojos”, relató una de las participantes.
Pagani coincidió en que ese cambio de mirada es uno de los mayores logros del curso: “Después de la capacitación, uno empieza a ver todo con otros ojos. En cada ciudad hay joyas patrimoniales que muchas veces pasan desapercibidas. Lo importante es dar herramientas para que no se pierdan”.

Asbert destacó además el trabajo conjunto con la comunidad educativa local: “La Escuela de Bellas Artes fue un aliado fundamental. La logística, los espacios, el compromiso de los docentes y alumnos hicieron que todo funcionara perfectamente”. Agradeció también el apoyo de la Municipalidad de San Francisco, que facilitó alojamiento y la apertura del Palacio Municipal para la visita guiada final.
Rebeque cerró con una reflexión:
“San Francisco tiene mucha historia, mucha cultura y mucho para proteger. Esta capacitación fue un paso más en la construcción de conciencia sobre nuestro patrimonio, algo que pertenece a todos y que debemos cuidar entre todos”.

El curso, gratuito y abierto a la comunidad, continuará con una instancia virtual final en la que se presentarán los trabajos destacados surgidos de esta experiencia que, según los organizadores, “dejó huellas profundas en la forma de mirar y valorar el patrimonio local”.





