Este martes a las 19.30, el personal policial se constituyó en calle Alberdi al 80, donde funciona un local comercial, y entrevistaron a su propietaria de 44 años, la que manifestó que habrían ingresado dos hombres y una mujer al local con una caja de regalos grande, y con la excusa de comprar ropa intentan sustraerle prendas, por lo que al darse cuenta la misma, se retiran sin llevarse nada.
Con las características aportadas a metros del lugar la policía logra dar con uno de los hombres, siendo este de 37 años, domiciliado en Bella Vista, provincia de Córdoba.
Seguidamente se realiza un operativo cerrojo, y momentos después personal policial en inmediaciones de la terminal, procede a controlar al otro masculino siendo este de 31 años domiciliado en Barrio Observatorio Córdoba Capital y al controlar sus pertenencias el mismo tenía una notebook marca CX, color negra la cual podría ser indicada de un hecho en horas de la mañana así como una cartera color negra que podría encontrarse relacionada a un hecho de hurto, denunciada en el día de la fecha en la unidad judicial de esta ciudad, y en su poder tenía dos handy que podrían ser utilizados como inhibidores.
Se procede al traslado ambos masculinos a sede policial y al secuestro de los elementos mencionados; quedando alojados a disposición de fiscalía de turno Dra. Quaglia, por los delitos de hurto en grado de tentativa y encubrimiento.
Cómo funcionan los inhibidores de frecuencia y por qué está prohibido su uso
¿En alguna ocasión has ido a abrir tu coche con el mando a distancia y no abría? Vale, puede que te hubieses quedado sin pilas, pero también te pudo pasar porque te encontrabas cerca de una comisaría, cuartel u otros lugares especialmente protegidos. Quizás en ese momento no te diste cuenta de por qué te podía ocurrir eso, pero la respuesta es bien sencilla: inhibidor de frecuencias.
Los inhibidores de frecuencia son aparatos que van desde el tamaño de una petaca al de una maleta con un propósito bien sencillo: interrumpir las comunicaciones. Y a día de hoy conseguir uno de estos aparatos no es demasiado complicado, pero otra cosa es la legalidad de su uso. Conozcamos en profundidad cómo funcionan y por qué están prohibido usarlos.
¿Qué es y cómo funciona un inhibidor?
Los inhibidores de frecuencia tienen un objetivo muy claro y sencillo: impedir comunicaciones en ciertas frecuencias. Pero como no es sencillo bloquear un aparato para que no se pueda comunicar con otro, la solución para impedir ese transito de información es muy sencillo y similar a un ataque DDoS: introducir en la frecuencia indicada ruido, información inútil que sature la banda, impidiendo que la información verdadera no llegue.
Los inhibidores pueden ser usados para interferir distintos tipos de comunicaciones o dispositivos, desde redes móviles, radares de velocidad, bluetooth, GPS, infrarrojos… Pero a pesar de su variedad de uso, todos los inhibidores son realmente sencillos. Se basan en un circuito que cuenta con un oscilador que genera la señal, un generador de ruido, una etapa de ganancia para dar suficiente potencia a la señal y finalmente una o varias antenas que transmiten lo generado por la placa.
Y como comentábamos inicialmente, inhibidores los hay de todas los tamaños. Desde poco más que un móvil a tan grandes como una maleta de mano, siempre dependiendo de las frecuencias que se quieran barrer(los hay para una sola o para varias) y del alcance (desde algunos metros hasta más de un kilómetro. Y por supuesto, si alguien se pregunta el origen o inicios de estos aparatos, nos tendríamos que remontar a una guerra, concretamente la Segunda Guerra Mundial, donde ambos bandos usaron inhibidores para interferir las comunicaciones del enemigo.
¿Por qué se prohibieron o restringió su uso?
Con los inhibidores de frecuencia ha ocurrido como con otros muchos avances, los tecnológicos incluidos: siempre hay quien le da un uso no debido. Los inhibidores de frecuencias pueden tener usos tan legítimos como proteger edificios concretos, impidiendo la activación remota de explosivos por ejemplo, pero son muchos los casos en los que su uso puede ser indebido, aunque quien emplee el inhibidor no sea consciente de ello.
