La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, dijo que el gobierno «repudia totalmente este sindicalismo patotero» al opinar sobre la pelea que se produjo ayer entre dos facciones gremiales en un frigorífico en la localidad bonaerense de San Fernando.
En una rueda de prensa al finalizar la reunión de Gabinete realizada en la Casa Rosada, la funcionaria cuestionó a los sectores que «se matan entre ellos por el poder», llamó a la reflexión para «que se terminen estas guerras sindicales» y dijo que se necesita «un sindicalismo pensando en cómo defender a los trabajadores y no en su propio poder».
Además, consultada sobre un eventual decreto para conformar un registro de organizaciones terroristas, confirmó que «hay avances bastante importantes» en ese sentido.
La ministra también se refirió a las críticas que desde el peronismo surgieron luego de las pruebas técnicas realizadas para el escrutinio provisorio, de casa a las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) que se celebrarán el 11 de agosto.
Bullrich sostuvo que «las pruebas técnicas dan que se va a llegar bien al escrutinio» provisorio de agosto. Y recordó que si bien se hace un escrutinio provisorio, el definitivo corre por cuenta de la Cámara Nacional Electoral.
Consultada por supuestas críticas hacia el kirchnerismo dichas ayer en la cumbre de Juntos por el Cambio en Parque Norte, la funcionaria opinó que «no hubo tantas» sino que por el contrario, el eje fue «reivindicar al Gobierno» y su gestión, y aseguró que fue «un mensaje en positivo el que se planteó».
Dijo en ese sentido que la conclusión será que «cada uno profundice en su gestión» y «trabaje sobre su especialidad».
Sin embargo sostuvo que «en esa positividad surgen las cosas que no queremos que se hagan en la Argentina nunca más» y en ese sentido mencionó las «peleas que tuvo ayer el candidato del Frente de Todos con el periodismo» en referencia al cruce con periodistas que el candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, mantuvo ayer en Tribunales y luego en Córdoba.
La funcionaria consideró que ese sector «toma al periodismo como un adversario o un enemigo».





