A 101 años de la llegada de Carlos Gardel a San Francisco: el recuerdo de una noche histórica

Carlos gardel san francisco

Este lunes 28 de septiembre se cumplen 101 años de la llegada de Carlos Gardel a San Francisco, una visita que marcó a la ciudad y que, además, tuvo un significado particular dentro de la propia trayectoria del máximo referente del tango. En 1925, Gardel se presentó en el viejo Teatro Moderno, ubicado en la esquina de Mitre e Iturraspe, en pleno centro.

El recuerdo de aquella noche fue recuperado y estudiado por el cantor sanfrancisqueño Oscar Terraf, quien a través del proyecto Identidad logró ubicar con precisión el lugar donde se desarrolló aquella presentación.

IMG

El Teatro Moderno tenía una característica particular para la época: no era solamente un espacio para funciones teatrales. Según explicó Terraf, se trataba de “una mezcla de bar con cine”, donde además de proyectarse películas se realizaban espectáculos en vivo. En ese escenario se presentó Gardel ante un público que, de acuerdo con el relato del cantor sanfrancisqueño, desbordó las instalaciones.

“El teatro estaba lleno. Incluso Gardel llenó adentro y afuera. Afuera había mucha gente”, contó Terraf. La expectativa por la presencia del artista era enorme y la cantidad de personas que no había podido ingresar llevó a una situación que quedó especialmente grabada en su relato: “El mismo Gardel hizo abrir la entrada, hizo entrar a la gente que estaba afuera para que lo escuche ahí personalmente”.

IMG

La presentación también tuvo un valor especial dentro de la historia del dúo que Gardel había formado con José Razzano. Terraf explicó que Razzano ya tenía problemas en la voz debido a una enfermedad crónica y había dejado de cantar. “A partir de ahí, Razzano pasa a ser el administrador de los bienes de Carlos Gardel y el representante, y deja de cantar con él”, detalló. De esta manera, San Francisco quedó vinculada a uno de los momentos de quiebre en la carrera del artista, que desde entonces profundizaría su etapa como solista.

Razzano: sus mejores tangos – Página|12

Por entonces, Gardel ya era una figura reconocida a nivel nacional, aunque todavía estaba construyendo la dimensión internacional que alcanzaría pocos años después. Su repertorio tampoco se limitaba exclusivamente al tango. “Cuando vino todavía no se identificaba como el Gardel del tango”, explicó Terraf, quien recordó que el dúo también interpretaba canciones camperas y sureñas. En ese sentido, la presentación sanfrancisqueña ocurrió apenas unos meses antes de que Gardel viajara a Europa y comenzara otra etapa de su carrera.

La llegada a San Francisco generó una gran repercusión y el público pudo conocer de cerca a un artista que ya era conocido en todo el país. Para Terraf, además, ese recorrido fue fundamental para entender la evolución de la música popular argentina. “En el año 1917, Carlos Gardel, con ‘Mi noche triste’, inaugura la etapa del tango canción”, afirmó.

 IMG

Su valoración sobre Gardel es contundente y atraviesa también su propia relación con el género: “Carlos Gardel es el inventor del tango canción” y “es el primer cantor de tangos. Y, por supuesto, el último”. Para Terraf, no existe una figura comparable dentro del género y su influencia llega hasta los intérpretes actuales. “Los que nos gusta cantar tango somos hijos de Carlos Gardel desde el punto de vista musical”, sostuvo.

La relación entre San Francisco y Gardel, entonces, no se reduce a una visita de hace más de un siglo. Aquella noche del 28 de septiembre de 1925 quedó asociada a un público que desbordó el Teatro Moderno, a una presentación que obligó a abrir las puertas para quienes habían quedado afuera y a un momento trascendente en la carrera del «zorzal criollo».

A 101 años de aquel encuentro, la esquina de Mitre e Iturraspe conserva todavía una parte de aquel escenario y, con ella, la memoria de una noche en la que San Francisco recibió a uno de los músicos más importantes de nuestra historia.

Compartí esta noticia