El profesor de educación física Daniel Pérez brindó recomendaciones sobre entrenamiento, hábitos saludables y los riesgos del sedentarismo.
En una entrevista radial, el profesor de educación física Daniel Pérez compartió su experiencia y brindó consejos sobre la importancia de la actividad física, remarcando que «nunca es tarde» para comenzar a entrenar y mejorar la calidad de vida.
Con más de 30 años de trayectoria, Pérez explicó que el ejercicio no debe enfocarse únicamente en lo estético, sino principalmente en la salud: «la fuerza y la resistencia son capacidades que necesitamos durante toda la vida». En ese sentido, destacó que acciones cotidianas como levantarse, cargar peso o moverse implican esfuerzo físico y requieren entrenamiento.
Uno de los ejes centrales de la charla fue el impacto del sedentarismo. El profesional advirtió que las comodidades actuales han reducido el movimiento diario y afectan la salud: «nos hemos acostumbrado a estar demasiado cómodos y eso nos fue deteriorando día a día».
Respecto al inicio de la actividad física, fue claro al señalar que no existen límites de edad: «tengo alumnos de más de 70 años que entrenan junto a personas más jóvenes», destacando la importancia de adaptar los ejercicios a cada persona.
También abordó el uso de anabólicos, diferenciando su función natural en el cuerpo de los esteroides artificiales, sobre los cuales alertó: «rompen el eje hormonal natural y el costo se paga con la salud».
En cuanto a quienes desean comenzar a correr o retomar el ejercicio, recomendó hacerlo de manera progresiva y con acompañamiento profesional: «hay que respetar la progresividad para evitar lesiones y lograr continuidad».
Por último, subrayó el valor de la constancia y la disciplina por sobre la motivación momentánea: «primero aparece la disciplina y después el hábito», explicando que el ejercicio no solo mejora el estado físico, sino también el bienestar mental, ayudando a reducir el estrés y mejorar el descanso.
El mensaje final fue contundente: «la actividad física es una inversión a largo plazo», invitando a la comunidad a incorporar el movimiento como parte esencial de la vida cotidiana.

