La policía cree que los mató por despecho tras el fin de la relación, que duró menos de dos meses. Para mantener un vínculo, simuló un embarazo. “Es un caso complejo que involucra cierto grado de psicopatía”, dijo un investigador.
La muerte de Leonardo Pereira Alves, de 58 años, y su mamá Lucia Tereza Alves, de 86 años, causó una fuerte conmoción en Brasil. Y es que ambos habrían muerto tras compartir un desayuno con la exnuera del hombre, la abogada Amanda Partato, que fue detenida. La Policía investiga si la mujer les dio de tomar un jugo de uva envenenado.
Un falso embarazo y un desayuno envenenado, las claves del caso que conmocionó Brasil
El caso comenzó a ser investigado el 18 de diciembre, tras la muerte de Leonardo y Lucia en la ciudad de Goiânia. En un informe policial, su esposa afirma que su ex nuera compró facturas y otros alimentos para un desayuno familiar el domingo 17.
Aproximadamente tres horas después del consumo, Leonardo y Lucia comenzaron a sentir dolor abdominal, además de vómitos y diarrea. Madre e hijo fueron ingresados en el Hospital Santa Bárbara, en Goiânia, y murieron a las pocas horas.
Para la Policía, Amanda es responsable de la muerte de su exsuegro y de la abuela de su ex. El móvil del crimen sería el despecho que sentía tras el fin de su relación de un mes y medio con el hijo de Leonardo.
Para permanecer cerca de su ex y de su familia, Amanda simuló un embarazo. Como resultado de sus mentiras, terminó siendo bien recibida por todos. El 17 de diciembre a la mañana, Amanda acudió a la casa de sus suegros con chipá, facturas, jugo de uva y tortas.
Las cámaras de vigilancia del supermercado registraron a la sospechosa mientras hacía las compras. Sin embargo, en lugar de dirigirse directamente a la casa familiar, la abogada regresó a su hotel. Los investigadores creen que fue en ese momento que le puso veneno al jugo “porque es más fácil disolver el veneno en un medio líquido”, según dijo al sitio g1 el investigador Carlos Alfama.





