Una multitud recorrió las calles desde el Monumento al «Nunca Más» hasta la Plaza Cívica. Entre fotos de los 30 mil, pañuelos blancos y consignas contra el olvido, vecinos y organizaciones sociales reafirmaron el reclamo por la verdad y la justicia al cumplirse 50 años del golpe de 1976.
Las calles de San Francisco no se callaron. Este 24 de marzo, en un nuevo aniversario del golpe cívico-militar, la ciudad fue testigo de una movilización que mezcló el dolor de lo que falta con la fuerza de una convicción que no se oxida, la de Memoria, Verdad y Justicia.
Bajo la consigna de que «la memoria es una lucha que se sostiene todos los días», una marea de vecinos, referentes sociales y organizaciones inundó el asfalto. La jornada comenzó con una concentración cargada de simbolismo en el Monumento al Nunca Más, punto de partida de una marcha que atravesó el centro de la ciudad hasta desembocar en la Plaza Cívica.
A lo largo del recorrido, el paisaje urbano se transformó. Se vieron pancartas con las fotos de los desaparecidos, imágenes de los sueños truncados de toda una generación y el recordatorio constante de las deudas que aún tiene la historia «saber dónde están los bebés robados y dónde están los que todavía nos faltan». El grito de «Nunca Más» se repitió como un mantra necesario, especialmente en los tiempos que corren.
Al llegar a la Plaza Cívica, se desarrolló el acto central que incluyó la lectura de un texto consensuado que interpeló a la sociedad sobre la responsabilidad civil y el rol de los cómplices de la dictadura, música y performances que recordaron que la cultura fue, y sigue siendo, una herramienta de resistencia y homenaje a las Abuelas y Madres, se reivindicó la lucha inclaudicable de quienes abrieron el camino cuando todo era silencio.
La movilización dejó en claro que en San Francisco la memoria es un músculo que se ejercita. El cierre del acto, bajo el sol de la tarde, reafirmó que los 30 mil están «ahora y siempre» en el ADN de una comunidad que elige no mirar hacia otro lado frente a las atrocidades de lesa humanidad.





