El nombre de Aldo Manzotti está estrechamente ligado a Asociación El Ceibo. A sus 67 años, lleva 61 dentro de la institución y atravesó prácticamente todas las etapas del básquet del club: fue jugador, entrenador de divisiones formativas y actualmente se desempeña como jefe de equipo. Este año, además, recibió un reconocimiento especial: el Torneo Clausura del Asociativo de San Francisco lleva su nombre.
Manzotti contó en diálogo con Solo Básquet de Radio Estación que se enteró de la decisión a través de las redes sociales y que la noticia lo tomó por sorpresa. “La verdad que no me lo esperaba. Nunca, de los años que tengo en el básquet, había recibido un reconocimiento así. Estoy orgulloso y muy contento”, expresó.
Su historia con El Ceibo comenzó cuando tenía apenas seis años, de la mano de su padre, que había sido jugador de la institución. Desde entonces, su vínculo nunca se interrumpió. “Quiere decir que tengo 61 años ahí adentro del club. A los seis años me llevó mi viejo”, recordó.
A los 17 años comenzó también su recorrido como entrenador, cuando obtuvo el Nivel 1 y empezó a trabajar con la escuelita. Luego continuó su formación y pasó por distintas categorías de inferiores, además de dirigir el plantel superior. Fueron décadas acompañando a distintas generaciones de jugadores, algo que hoy todavía aparece en encuentros cotidianos. “Encuentro chicos en la calle que los tuve a los seis, siete años. Ellos se acuerdan de mí y yo les pido el apellido, porque pasaron tantos chicos que a veces no los recuerdo”, contó entre risas.
Su vínculo con el básquet también se extendió a su familia. Fue entrenador de sus hijos, Martín y Gabriel, quienes desarrollaron sus propias carreras dentro de este deporte. Esa posibilidad de compartir la cancha y acompañarlos en sus trayectorias forma parte de los recuerdos que Manzotti guarda de todos estos años.

Ahora atraviesa una etapa diferente y especial, como jefe de equipo de un El Ceibo que se prepara para jugar por primera vez la Liga Argentina, la segunda categoría del básquet nacional. Manzotti reconoció que no imaginaba llegar a vivir este momento y destacó el trabajo que viene realizando la institución. “No creí que íbamos a llegar a esto, de jugar la Liga Argentina, pero este grupo que está trabajando acá en El Ceibo es espectacular. Están haciendo de todo para que el club esté arriba”, sostuvo.
El presente del equipo también lo entusiasma. Manzotti destacó tanto la conformación del plantel como el aspecto humano del grupo. “Se armó un lindo grupo humano primero, porque los chicos son espectaculares como personas. Y verlos adentro de la cancha me entusiasma ese equipo”, afirmó.
A lo largo de más de seis décadas, Manzotti también fue testigo de los cambios que atravesó el básquet. Comparó la preparación física de su época con la actualidad y destacó la velocidad que tiene hoy el juego. También recordó los antiguos provinciales de selecciones, competencias que, según su mirada, fueron perdiendo lugar ante el crecimiento del calendario nacional.
Pese a todo ese recorrido, asegura que no tiene nada que reprocharse. “No estoy arrepentido de nada. Al contrario, estoy muy agradecido del básquet, porque viví casi todas las épocas, vi a mis dos hijos crecer y me encantó verlos jugar”, afirmó.
El reconocimiento del Asociativo llegó, entonces, en un momento particularmente significativo: mientras El Ceibo se prepara para dar un paso histórico en su trayectoria, el básquet de San Francisco decidió poner su nombre al campeonato que reúne a clubes de la ciudad y la región. Un homenaje a una persona cuya historia, desde hace 61 años, prácticamente se escribe al mismo tiempo que la de El Ceibo.





