Alerta por secuestros virtuales

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En los últimos días se detectaron varios casos de estafas mediante esa modalidad. Este delito consiste en extorsionar a una persona por teléfono simulando tener secuestrado a un familiar y exigiendo un pago inmediato de dinero para ponerlo en libertad. Las cantidades de dinero reclamadas siempre son altas y apuntan a sumas que la víctima tenga ahorrada, preferiblemente en dólares o joyas. En todos los casos en nuestra ciudad el canal de comunicación fue mediante teléfono de línea fija y apuntó a personas ancianas.

Los delincuentes, para aumentar la angustia de la familia y conseguir más rápidamente el rescate, fingen la voz de la persona que dicen tener secuestrada, sus gritos de auxilio, etc., solicitando el rescate para su liberación a través de empresas de envío de dinero. Pero esas personas no están realmente secuestradas, sino que son cómplices de quien llama pidiendo el rescate.

¿Qué hacer para no caer en la trampa de los secuestros virtuales?

El sonido del teléfono en la madrugada corta de manera brusca el silencio de la noche y la tranquilidad de la víctima, que se despierta sobresaltada. Al levantar el tubo, se escuchan los gritos desesperados de un supuesto familiar al que tienen secuestrado, o el viejo truco del accidente de tránsito para hacer caer a la víctima en el engaño. De esta forma suelen operan las bandas que se dedican a realizar secuestros virtuales. Ante esta posible situación, se recomiendan medidas de prevención para no ser extorsionados con esta modalidad delictiva.

“Los delincuentes aprovechan la desesperación de la gente y el hecho de que por llamarlos de madrugada estén algo dormidos. Es fundamental tener la lucidez para no brindarles ninguna información. Apenas escuchan que le dicen que llaman por un supuesto secuestro, o también por un accidente desde tal o cual comisaría u hospital, corten. Ni la policía ni los médicos hacen esos llamados en la vida real”, sostienen agentes Prevención Ciudadana.

Y agrega: “No permitan que lleguen al momento de la amenaza. El que llama es muy hábil para sacar ciertos datos como nombres y costumbres para lograr el engaño. Por eso se debe cortar la comunicación y llamar inmediatamente al 101”.

Además, Suñer alertó a los vecinos sobre otro delito como es el denominado “cuento del tío”, en el que los delincuentes se hacen pasar por empleados de algún organismo público como por ejemplo la ANSES, para poder ingresar a las propiedades y consumar el robo. “No se debe abrir la puerta a desconocidos y si hay que realizar algún trámite de un organismo estatal va a ser por una comunicación escrita fehaciente y no tocando el timbre de una casa”, señala.

El titular de la Dirección de Investigaciones (DDI) de San Isidro, el comisario mayor Gustavo Bustamante indica: “El vecino debe tomar precaución cuando reciba un llamado proveniente de alguna unidad carcelaria y rechazarla si no se tiene allí personas conocidas que pudieran querer comunicarse. Es fundamental formular la denuncia en la unidad policial o judicial de la zona. La extorsión es un delito”.

Seguir las recomendaciones es la única prevención posible. Las más importantes son las siguientes:

– Establezca una palabra clave entre los miembros de su familia, para en caso de tomar contacto telefónicamente con el supuesto familiar, poder pedir la palabra clave.

– Comuníquese rápidamente con el familiar supuestamente secuestrado/accidentado. Intente mantener una vía de comunicación abierta con sus familiares o allegados.

– Directamente corte la llamada cuando desconocidos le informen de accidentes sufridos por familiares suyos. Este tipo de situaciones son comunicadas personalmente por la policía en su domicilio.

– Mantenga la calma, rápidamente alerta al 911 informando detalles del hecho al personal policial y siga sus indicaciones.

– Para reducir las posibilidades de recibir estos llamados extorsivos no llene cupones con datos telefónicos a desconocidos en comercios, cines, stands o en la calle.

– No agendar en los teléfonos celulares con las palabras como: “mamá”, “papá” o “casa”, coloque directamente los nombres de las personas.

– Si un niño o una niña atiende el teléfono, supervise que no aporte sus datos personales ni de su familia y que la llamada la continúe una persona adulta.

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