El Centro de Almaceneros de Córdoba advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de las familias para afrontar los gastos básicos. Según la entidad, el 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos al pago de deudas.
El deterioro de los ingresos y el aumento del endeudamiento generan preocupación por la situación económica de la clase media. Desde el Centro de Almaceneros de Córdoba advirtieron que cada vez más familias tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas y que, en algunos hogares, incluso deben reducir las comidas diarias.
“Hay una fuerte pérdida del poder adquisitivo y poder de compra de las familias”, sostuvo Germán Romero, presidente de la entidad, al analizar el escenario económico. Además, señaló que, aunque la inflación se encuentra por debajo de la registrada en otros períodos, los salarios continúan perdiendo frente al aumento de los precios.
Según el Indec, la inflación de septiembre fue del 1,9% y acumuló un 23,6% durante los primeros nueve meses de 2026. En la comparación interanual, el incremento alcanzó el 33,4%.
El endeudamiento y la presión sobre la clase media
Uno de los principales puntos de preocupación es el peso de las deudas sobre los ingresos familiares. De acuerdo con Romero, el 44% de los hogares destina más del 50% de sus ingresos al pago de obligaciones financieras.
El titular del Centro de Almaceneros también advirtió que los trabajadores asalariados registrados atraviesan dificultades para sostener sus gastos cotidianos, incluso sin estar por debajo de los niveles de ingresos que se utilizan como referencia para medir la pobreza.
“La clase media tiende a disminuir, lamentablemente sí. Hoy es la clase más perjudicada, termina siendo una autopista a la pobreza”, afirmó.

Cuánto necesita una familia para cubrir sus gastos
Las diferencias entre los cálculos oficiales y los de la entidad cordobesa también reflejan la preocupación por el costo de vida.
Según el Indec, durante septiembre una familia de cuatro integrantes necesitó $738.690 para superar la línea de indigencia y $1.632.505 para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
En cambio, el Centro de Almaceneros estimó que un hogar de cuatro personas necesitó alrededor de $1.130.000 para cubrir la canasta alimentaria y $2.076.500 para afrontar la canasta básica total, sin incluir el alquiler.
Desde la entidad señalaron que los gastos en servicios, vivienda y deudas tienen cada vez más peso en el presupuesto de los hogares.
Recortes en la alimentación
El informe también advirtió sobre las consecuencias de la situación económica en las familias con menores de edad. Según los datos citados por Romero, en el 28,3% de los hogares donde viven niños y adolescentes algunos o todos tuvieron que reducir las porciones o eliminar alguna comida diaria por dificultades económicas.
Dentro de ese grupo, el 16,5% corresponde a hogares que hasta el año pasado eran considerados de clase media.
“Se recorta alguna comida diaria”, resumió el dirigente, quien también señaló que los sectores de menores ingresos cuentan con la Asignación Universal por Hijo (AUH), mientras que la clase media enfrenta dificultades sin una asistencia equivalente.
Finalmente, Romero cuestionó los criterios tradicionales para medir la pobreza y sostuvo que los gastos en servicios, alquileres y deudas tienen una incidencia cada vez mayor en la economía familiar.





