El aviso generó un amplio operativo con la intervención de la Brigada de Explosivos, que inspeccionó todo el edificio y descartó la presencia de artefactos.
Una amenaza de bomba alteró el desarrollo de un baile que se realizaba en el cuartel de Bomberos Voluntarios de San Francisco durante la jornada del 8 de marzo.
El aviso generó preocupación entre los asistentes y obligó a activar un operativo de seguridad mientras se verificaba la situación.

El evento se encontraba en pleno desarrollo cuando se conoció la advertencia sobre la posible presencia de un artefacto explosivo en el edificio. A partir de ese momento se dispuso un procedimiento preventivo que incluyó la interrupción momentánea del baile y el despliegue de personal policial en el lugar.
Efectivos especializados realizaron un control minucioso en distintos sectores del cuartel. La inspección abarcó el interior del edificio, áreas externas y los techos, con el objetivo de descartar cualquier elemento que pudiera representar un riesgo para quienes se encontraban en el predio.

Con el paso de los minutos y tras completar la revisión, los especialistas confirmaron que no se halló ningún artefacto explosivo ni objetos sospechosos. El resultado del procedimiento fue negativo, lo que llevó tranquilidad tanto a los organizadores como al público presente.

Una vez finalizadas las tareas de control y seguridad, el evento pudo reanudarse con normalidad y el baile continuócon el desarrollo previsto. Mientras tanto, la Justicia investiga el origen de la amenaza para intentar determinar quién realizó el aviso.

