El Gobierno de Javier Milei adhirió a una declaración conjunta de 15 países que cuestiona la sobrecapacidad industrial y la “producción excesiva” que, según el documento, genera distorsiones en los mercados y afecta el empleo.
El Gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei, firmó una declaración conjunta con Estados Unidos y otros 14 países para cuestionar la sobrecapacidad estructural y la denominada “producción excesiva” en distintos sectores manufactureros.
El acuerdo fue difundido por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y se concretó durante una reunión de representantes de comercio del G20, realizada en la ciudad estadounidense de Milwaukee.
El documento advierte sobre aquellas economías en las que la oferta industrial supera de manera persistente a la demanda global, como consecuencia de intervenciones que, según los países firmantes, se encuentran por fuera de las condiciones normales del mercado.
Aunque el texto no menciona directamente a China, el planteo apunta a políticas estatales que sostienen niveles de producción por encima de la demanda internacional.
La preocupación alcanza a sectores considerados estratégicos, entre ellos los vehículos eléctricos, las baterías, los semiconductores y los paneles solares.
Los países que suscribieron la declaración señalaron que la sobreoferta puede distorsionar los precios internacionales, desalentar nuevas inversiones y afectar el empleo local.
Como parte del acuerdo, los gobiernos resolvieron crear plataformas de trabajo técnico que funcionarán en conjunto con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La iniciativa refuerza el alineamiento comercial de Argentina con Estados Unidos y otras potencias occidentales frente a los desequilibrios que, según el documento, genera la producción industrial excesiva en el mercado global.
Mortalidad en Argentina: las enfermedades no transmisibles causan 7 de cada 10 muertes





