Argentina refuerza su presencia en el sur mientras crece la tensión dentro del Reino Unido

Bfa5e2e4 ae8f 44a2 8f13 dc867dc2cff2

El Gobierno nacional prevé destinar más de $300.000 millones a la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, cuya finalización está prevista para 2029. En paralelo, Escocia, Gales e Irlanda del Norte reclaman avanzar en la discusión sobre su futuro constitucional.

Argentina busca fortalecer su presencia en el extremo sur con la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto que el Gobierno nacional considera estratégico para ampliar las capacidades de patrullaje marítimo y reforzar la logística hacia la Antártida.

El Presupuesto 2027 contempla más de $300.000 millones para reactivar las obras, mientras que la inversión total se estima entre 400 y 500 millones de dólares. El proyecto será financiado con recursos del Estado argentino y está previsto que quede terminado hacia 2029.

El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, recorrieron recientemente el predio y anticiparon la apertura de distintas licitaciones. Los trabajos comenzarían en enero de 2027 y demandarían entre 30 y 36 meses.

El proyecto contempla un muelle de 585 metros, una Unidad de Servicios Marítimos, talleres, depósitos, cámaras frigoríficas y un sector destinado a acompañar las campañas antárticas. Durante los primeros 18 meses se construirían unos 240 metros del muelle, que permitirían operar con las embarcaciones de la División Patrullado Austral.

Una vez finalizada la obra, el complejo también podrá recibir buques de mayor porte, como el rompehielos ARA Almirante Irízar y otras unidades logísticas. Además, se prevé trasladar allí la actual Base Naval Ushuaia, ubicada en el centro de la ciudad, y construir alrededor de 450 viviendas para el personal.

La iniciativa recibió respaldo político en Tierra del Fuego. La legisladora Natalia Gracianía, presidenta del bloque de La Libertad Avanza, calificó el proyecto como “histórico” y sostuvo que podría marcar “un antes y un después” para la provincia. El gobernador Gustavo Melella, pese a sus diferencias políticas con la administración nacional, también apoyó la continuidad de la obra por su importancia para la soberanía, la logística antártica y la presencia argentina en el Atlántico Sur.

El avance de la base se produce además en un contexto de renovada discusión por las Islas Malvinas y de crecientes tensiones políticas dentro del Reino Unido. Los líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron en Cardiff un memorando para reclamar que sus poblaciones puedan decidir sobre su futuro constitucional.

El documento fue firmado por John Swinney, de Escocia; Rhun ap Iorwerth, de Gales; y Michelle O’Neill, de Irlanda del Norte. Los dirigentes reclamaron que Westminster se prepare ante una eventual transformación de la organización territorial británica, aunque el acuerdo no tiene consecuencias jurídicas inmediatas y el Gobierno del Reino Unido rechazó que exista una discusión inminente sobre una ruptura.

Los reclamos tampoco son iguales en los tres territorios. Escocia busca un nuevo referéndum independentista, Gales plantea su derecho a la autodeterminación sin establecer una fecha para una consulta e Irlanda del Norte impulsa una eventual reunificación con la República de Irlanda, contemplada dentro del marco del Acuerdo de Viernes Santo de 1998.

En este escenario aparece una particular discusión política vinculada con Malvinas: el principio de autodeterminación que el Reino Unido utiliza para sostener su posición sobre las islas también es invocado por movimientos nacionalistas dentro de su propio territorio. Sin embargo, los procesos tienen marcos jurídicos diferentes y la ONU considera a Malvinas una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.

La discusión también tomó fuerza luego de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara a fines de agosto que Washington estaba revisando su posición sobre Malvinas, aunque sin anticipar si eso significaría modificar su tradicional postura de neutralidad sobre la soberanía.

Así, la Base Naval Integrada de Ushuaia se incorpora a una estrategia argentina para aumentar sus capacidades logísticas, militares y científicas en el extremo sur, en un momento en el que también vuelven a aparecer cuestionamientos sobre la organización territorial del Reino Unido.

Una encuesta mostró que el 70% de los argentinos está insatisfecho con la situación del país

Compartí esta noticia