En un acto encabezado por el gobernador Martín Llaryora en el Centro Cívico de Córdoba, se anunció la preadjudicación de los trabajos para finalizar los tramos inconclusos de la Autopista Nacional Ruta 19, entre San Francisco y la capital provincial
La obra, largamente demorada por el Gobierno nacional, será ejecutada por la Provincia mientras se aguarda la firma del decreto de traspaso por parte del presidente Javier Milei.
“Esta obra es parte de la vergüenza nacional y debe ser rescatada por los cordobeses para transformarla en una ruta de la producción y de la vida”, afirmó Llaryora durante el evento, que incluyó testimonios de vecinos, médicos, productores e intendentes que destacaron la urgencia de finalizar la autopista.
La traza tiene una extensión total de 62,9 kilómetros, que actualmente se encuentran paralizados en dos tramos que corresponden a Nación. Para facilitar los trabajos, estos fueron divididos en tres frentes de obra:
- Tramo Arroyito – Santiago Temple (29,4 km): adjudicado a la empresa José Chediack SAICA
- Tramo San Francisco – Devoto (16,8 km): adjudicado a Benito Roggio e Hijos S.A.
- Tramo Devoto – Cañada Jeanmaire (16,7 km): también a cargo de Benito Roggio e Hijos S.A.
Según detalló el ministro de Infraestructura, Fabián López, el presupuesto para culminar los trabajos asciende a 196.308 millones de pesos, con un plazo estimado de ejecución de 18 meses, una vez que se concrete la transferencia de los tramos a la Provincia.
Durante su alocución, López recordó que la Autopista nació como respuesta a la alarmante cantidad de siniestros viales registrados en la Ruta 19, que actualmente tiene un tránsito de unos 15 mil vehículos diarios, de los cuales el 25% corresponde a tránsito pesado. También advirtió sobre el deterioro de los tramos ya habilitados, los cuales presentan baches y socavones por la falta de mantenimiento nacional. “Desde marzo a la fecha ya se registraron siete muertes”, denunció.
Llaryora también cuestionó al Gobierno nacional por la falta de avances y recordó que la obra contaba con un crédito internacional gestionado por Nación, hoy en duda. “Pedimos tomar ese crédito del BID, que tenía condiciones favorables. Córdoba ya hizo su parte, queremos terminar lo que otros no terminaron”, reclamó el gobernador, y exigió al presidente Milei que firme el decreto para que las máquinas puedan comenzar a trabajar.

La obra fue originalmente dividida en cuatro tramos a través de un acuerdo entre Nación y Provincia firmado en 2016. Córdoba cumplió con su parte, construyendo el trayecto entre la capital y Río Primero. Nación solo finalizó los tramos de Arroyito a Jeanmaire y de Santiago Temple a Río Primero, mientras que los tramos entre San Francisco y Jeanmaire permanecen inconclusos.
Desde el interior, la iniciativa fue respaldada con fuerza. El intendente de San Francisco, Damián Bernarte, destacó la decisión política de Llaryora: “No teníamos dudas de que serías vos quien terminaría esta obra. Pasamos de la ruta de la muerte a la de la vida”. En tanto, Gustavo Benedetti, mandatario de Arroyito, calificó el anuncio como “un momento histórico” y anticipó que presentarán un proyecto en el Concejo Deliberante para solicitar a Nación la transferencia urgente de los tramos.

Por su parte, el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, elogió “la valentía del gobernador por tomar la decisión correcta en momentos difíciles”, y el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, puso el foco en el impacto humano de la inseguridad vial: “Son nuestras localidades las que acuden a las tragedias con bomberos, médicos y policías”.
En su cierre, Llaryora reafirmó el compromiso de Córdoba con el desarrollo federal y cuestionó el desequilibrio en la distribución de recursos: “Somos una de las provincias que más aporta en retenciones, ganancias e impuestos, y sin embargo, somos de las más olvidadas por la Nación”.
El gobierno provincial aguarda ahora que el Ejecutivo nacional formalice el traspaso de los tramos inconclusos para avanzar con la firma de los contratos y el inicio inmediato de las obras. Mientras tanto, intendentes y comunidades del interior se organizan para enviar un mensaje unificado al Gobierno nacional: la Ruta 19 no puede esperar más.





