En 1966, el arquitecto Rafael “Lino” Macchieraldo diseñó y desarrolló la obra del “paraboloide hiperbólico” para el edificio de la concesionaria Chrysler, de Herminio Angeletti. Sin embargo, el proyecto nunca pudo completarse, debido a contratiempos económicos. 58 años después, de la mano de la familia de Córdoba Motos, se puso en marcha un proyecto para darle un propósito a este patrimonio arquitectónico. Se trata de “Estación 8”.
De acuerdo con Maximiliano Córdoba, uno de los encargados de la iniciativa, la idea es que el espacio se convierta en “el punto de reunión del motero”. Se tratará de un lugar tanto de exposición como de esparcimiento, donde el viajante o aficionado a las motos podrá tomar un café con sus amigos, así como también ver y comprar motos, indumentaria y accesorios relacionados.

En la misma línea señaló: “Está pensado puntualmente para el que viaja en moto, pero el motero también puede venir tranquilamente a disfrutar esta experiencia. Va a tener lockers para dejar casco y camperas para la comodidad del que viene viajando, que por lo general, viene muy cargado de ropa. Entonces, siempre buscará dejar sus cosas para poder estar más cómodo. Y, por lo general, en muchos lados eso no está”.
Además, habló sobre el origen del local: “Estación 8 nace de una necesidad. Como empresa, teníamos el problema de que, en nuestra atención al público se nos juntaba el cliente que va a buscar un repuesto básico para moverse todos los días, que necesita que lo atiendan rápido, con el cliente que viene viajando y necesita más tiempo de asesoramiento”.





