Benjamín Loyola, un joven de 16 años con un futuro prometedor en el taekwondo, compartió con Radio Estación 102.5 su trayectoria y planes futuros en el deporte.
Loyola relató cómo, antes de enterarse de la cancelación temporal de un campeonato internacional que iba a disputar, él y su equipo se entrenaban cada fin de semana en Buenos Aires. «Hacíamos los entrenamientos de sábado y domingo, y en la semana cada uno entrenaba por su cuenta», explicó. Tras la pausa de dos semanas por la situación, el equipo retomó el ritmo con el anuncio oficial de que el torneo se realizaría en Venezuela dentro de 90 días. “Ahora nos seguimos preparando siempre, entrenando de la mejor manera para llegar a full allá”, comentó.
Aunque aún no se ha confirmado la fecha exacta del campeonato, Benjamín estima que para finales de octubre o principios de noviembre estará en Venezuela. “El comunicado oficial decía que se iba a realizar con una fecha límite de 90 días”, dijo, confiado en que la preparación continúa sin pausa.
Sobre la logística del torneo, Loyola destacó que el equipo logró reorganizar sus pasajes y estadía con relativa facilidad, ya que “todo venía en un paquete”. Esta planificación en equipo facilitó la tarea, manteniendo la cohesión y el enfoque en la competencia.
Benjamín, quien representa a la selección nacional en la categoría juvenil, comenzó en el taekwondo desde muy chico. “Me inicié en el taekwondo a los cuatro años, porque mi familia ya practicaba el deporte”, recordó. Su dedicación y participación en torneos regionales y nacionales le permitieron finalmente formar parte de la selección. “Fue una emoción muy grande. No lo podía creer al principio, pero sé que tengo el nivel para estar ahí compitiendo entre los mejores”.
El taekwondo, según Loyola, se distingue por ser un arte marcial relativamente nuevo, fundado en 1955. A diferencia de otras artes marciales, el taekwondo tiene una enciclopedia completa que documenta todos sus aspectos. “Es nuestra biblia. No tenemos chance de errarle”, afirmó.
El joven atleta también destacó la importancia del taekwondo en su vida personal. “Más que un deporte, el taekwondo es un estilo de vida. Los valores que enseña, como el respeto, me han ayudado en todos los ámbitos de mi vida”, dijo.
Para el futuro, Benjamín tiene grandes sueños. Aparte de su participación en el Panamericano, se está preparando para competir en el Mundial del próximo año en Barcelona. “Mi segundo sueño es participar en un mundial. Ya tengo competencias previas que suman puntos para la clasificación”, explicó.
Además, Benjamín aspira a vivir del taekwondo a lo largo de su vida. “Quiero poder armarme bien y vivir del taekwondo. Nunca se deja de aprender”, aseguró.
El apoyo familiar es fundamental para él. “Mi hermano es mi principal referente. Siempre lo vi entrenar y me motivó a alcanzar su nivel”, dijo. Su carrera deportiva no solo está en marcha, sino que también equilibra su vida académica con el deporte, aplicando lo aprendido en el taekwondo a su vida escolar.





