Lo hizo en repudio a la ofensiva militar sobre Hamas, que consideró “agresiva y desproporcionada”. Es el primer país latinoamericano en interrumpir sus vínculos con el gobierno israelí. Santiago y Bogotá llama a consultas a sus embajadores.
Primero fue Gustavo Petro. El presidente colombiano criticó con dureza al gobierno de Benjamín Netanyahu por sus bombardeos a Gaza tras el brutal ataque de Hamas del 7 de octubre. Después se sumó su colega brasileño, Luiz Lula da Silva, que pidió frenar el “genocidio” de la población gazatí. Ahora fue el turno de Luis Arce. El mandatario de Bolivia fue mucho más allá y rompió relaciones diplomáticas con Israel.
De esa manera, Bolivia se convirtió en el primer país latinoamericano en interrumpir sus vínculos con Israel en “repudio” a la ofensiva sobre la Franja de Gaza. Pero no fue todo. El gobierno de Gabriel Boric y el del mismo Petro llamaron a sus embajadores en Israel a consultas. “Nada justifica esta barbarie en Gaza. Nada”, dijo el presidente de Chile.
Petro también subió la voz: “Si Israel no detiene la masacre del pueblo palestino no podemos estar allá”. Lula pidió a su vez parar con la guerra. “Por el amor de Dios, paren!”, clamó.
En La Paz, el anuncio oficial fue hecho este martes por el vicecanciller boliviano, Freddy Mamani.
El gobierno boliviano anunció la ruptura con Israel tras una reunión entre el presidente Luis Arce y el embajador palestino Mahmoud Elalwani. Bolivia expulsó al embajador israelí en 2009 durante la presidencia de Evo Morales por otro conflicto entre Israel y Hamas. Las relaciones fueron restablecidas en el gobierno transitorio de Jeanine Áñez.
Por qué Bolivia rompió relaciones con Israel
En una rueda de prensa, Mamani dijo que Bolivia “ha tomado la determinación de romper relaciones diplomáticas con el Estado de Israel en repudio y condena a la agresiva y desproporcionada ofensiva militar israelí que se realiza en la Franja de Gaza”.
Desde los ataques del movimiento islamista palestino en Israel, que dejaron más de 1400 muertos, la respuesta militar israelí en la Franja de Gaza causó más 8500 fallecidos, casi la mitad de ellos niños, según las autoridades sanitarias del territorio palestino.





