El Senado brasileño dio luz verde a una reforma que elimina el esquema laboral de seis días de trabajo por uno de descanso. La implementación será gradual y cuenta con el respaldo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El Senado de Brasil aprobó una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que modifica el régimen laboral vigente y establece una reducción progresiva de la jornada máxima semanal, de 44 a 40 horas, con dos días de descanso por semana. La iniciativa busca eliminar el esquema conocido como 6×1, que contempla seis días de trabajo y uno de descanso.
La reforma había recibido previamente la aprobación de la Cámara de Diputados y avanzó en el Senado sin modificaciones. Según el cronograma previsto, 60 días después de su promulgación comenzará a aplicarse la modalidad 5×2, con una jornada máxima de 42 horas semanales. Doce meses después, el límite se reducirá a 40 horas.
La propuesta también contempla condiciones diferenciadas para trabajadores con título de educación superior que perciban un salario igual o superior a 21.188,87 reales. En esos casos, la duración de la jornada podrá acordarse directamente entre el empleador y el trabajador, manteniendo el esquema de cinco días laborales y dos de descanso.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva respaldó la iniciativa y celebró su aprobación en redes sociales. “Hoy es un día para celebrar una conquista histórica de millones de trabajadores y trabajadoras”, expresó, al destacar que la medida permitirá disponer de más tiempo para descansar, compartir con la familia y disfrutar de la vida.
La votación en el Senado se realizó en dos turnos y obtuvo 75 votos a favor y uno en contra en ambas instancias. La reforma representa un cambio en la organización del trabajo en Brasil, con una aplicación escalonada para que las empresas puedan adaptarse a las nuevas condiciones.
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