La joven de 25 años salió de su casa en la localidad de Malagueño el pasado 21 de noviembre y, desde entonces, no se sabe nada de su paradero
Una joven de 25 años es buscada intensamente en la provincia de Córdoba tras haber desaparecido hace diez días en la localidad de Malagueño. Se trata de Delicia Mamani Mamani, estudiante del profesorado de Educación Primaria, cuya familia no tiene noticias sobre su paradero desde el 21 de noviembre.
Según relataron sus familiares, Delicia salió de su vivienda sin despedirse y sin llevar dinero, una conducta que consideran inusual. En los días posteriores, su teléfono celular apareció apagado y sus redes sociales dejaron de mostrar actividad, lo que incrementó la preocupación y llevó a sospechar que podría tratarse de un caso de desaparición en contexto de violencia o incluso de trata de personas.
La familia señaló que enfrentaron dificultades para radicar la denuncia, debido a demoras administrativas y falta de respuestas iniciales por parte de las autoridades. Recién después de insistir en varias oportunidades lograron que se iniciara el expediente oficial. Su madre se constituyó como querellante particular con el objetivo de seguir más de cerca cada paso de la investigación.
Compañeros de estudio, docentes y vecinos de la joven realizaron una movilización para exigir mayor celeridad en la búsqueda y mayor compromiso institucional. La comunidad educativa expresó su preocupación, destacando que Delicia mantenía una rutina estable y no había manifestado intención de ausentarse.
La Policía de Córdoba se encuentra a cargo de la investigación, realizando rastrillajes, entrevistas y análisis de cámaras de seguridad de la zona. Hasta el momento no surgieron pistas firmes que permitan reconstruir los últimos movimientos de la joven. Su entorno solicita que cualquier persona que tenga información se comunique con las autoridades para colaborar con la búsqueda.
La causa continúa abierta y en proceso de investigación, sin novedades concretas sobre el paradero de Delicia, cuya desaparición mantiene en vilo a su familia y a toda la comunidad de Malagueño.





