«Este 4 de agosto es un poco atípico, sobre todo por aquellos que ya no están y que la pandemia se ha llevado; entonces es un día que nos genera sentimientos encontrados», expresó.
En cuanto a la labor diaria y su forma de trabajo, Rivolta dijo que es un trabajo sacrificado ya que los horarios demandan jornadas largas de levantarse a la madrugada y por ende, dormir más temprano. «Esta es una zona que hace buenas preparaciones y eso se ve reflejado en los productos», señaló.
Haciendo mención a cómo la tecnología cambió alguno de los procesos productivos, el secretario remarcó que pese a ello, la mano de obra sigue siendo el pilar más importante. A su vez, agregó: «Nada reemplaza a la mano del panadero, porque siguen conservando los sabores, y cada panadero siente su oficio y lo hace con mucho amor».
Con respecto a la situación del sector, Rivolta explicó: «Si bien ha bajado en algunos comercios, trabajo siempre hubo porque es considerado como actividad esencial, aunque muchas veces este trabajo es informal y no está bien remunerado».
Debido a la pandemia, en este día no se realizarán festejos, pero desde el gremio decidieron comprar electrodomésticos y sortearlo entre los afiliados. «Se sortea por lotería y por número de afiliado», añadió.
Por último, con un mensaje final destinado a los panaderos, cerró: «Sabemos que es un día difícil, hoy es un saludo a la distancia pero tenemos que tener un poco más de paciencia que pronto el abrazo físico va a llegar».

