Un allanamiento desplegado a primera mañana en barrio La Milka por la División Investigaciones, con apoyo del ETER y DIO, derivó en una nueva captura, el secuestro de cuatro relojes y análisis de celulares vinculados al hecho.
La investigación en torno a los graves hechos de inseguridad que sacudieron a San Francisco dio un nuevo e importante paso. En el marco de los operativos coordinados por la División Investigaciones de la Unidad Regional Departamental San Justo, las fuerzas de seguridad ejecutaron un procedimiento con resultados positivos durante la mañana de este miércoles 7 de octubre.
El operativo tuvo lugar a las 07:00 horas en una vivienda ubicada sobre la calle Dante Agodino. Allí, los efectivos policiales actuaron con el respaldo estratégico del equipo táctico ETER y personal de la Dirección de Investigación Operativa (DIO). Durante la irrupción, las autoridades procedieron a la detención de un joven de 23 años e incautaron cuatro relojes de valor, además de realizar la previsualización de dispositivos celulares hallados en el lugar.
Toda la actuación judicial y policial se encuentra estrechamente vinculada a la causa por Robo Calificado iniciada tras el atraco registrado el pasado 6 de abril en un domicilio de calle Jonás Salk al 100, la cual es tramitada ante la Fiscalía de Instrucción de Primer Turno, a cargo del Dr. Oscar Gieco.

El atraco céntrico y la huida a Frontera
El violento episodio que dio origen a estas actuaciones ocurrió pasadas las 11:00 de la mañana del lunes 6 de abril. En aquella jornada lluviosa, dos hombres armados y con los rostros cubiertos irrumpieron de manera violenta en la vivienda tras sorprender a una empleada que salía del inmueble.
Mediante empujones y graves amenazas, los asaltantes redujeron a la mujer y la trasladaron hacia la planta alta de la casa, donde sorprendieron al propietario, un reconocido comerciante de 62 años. Ambas víctimas fueron maniatadas con cintos mientras los delincuentes exigían la entrega de dinero en efectivo.
Al no encontrar grandes sumas físicas, los agresores despojaron al comerciante de su teléfono celular y, bajo constante presión, lo obligaron a realizar tres transferencias bancarias desde su cuenta del Banco Macro hacia otros destinos por un monto de un millón de pesos cada una, alcanzando una cifra cercana a los 3 millones de pesos. Antes de escapar, se apoderaron del automóvil de la familia —un Fiat Argo de color rojo—, en el cual huyeron del lugar.
La movilización de la Departamental San Justo, la División Investigaciones y Policía Científica permitió reconstruir el trayecto de los delincuentes a través de las cámaras de seguridad de la esquina de Jonás Salk y Libertad, rastreando el escape hacia la provincia de Santa Fe. Alrededor de las 11:45 de esa misma mañana, el vehículo fue localizado y secuestrado en la intersección de Calle 58 y Calle 19, en la vecina ciudad de Frontera, para someterlo a los peritajes de huellas y rastros.

Prisiones preventivas y el avance de los expedientes
Las actuaciones en los Tribunales locales mostraron avances determinantes respecto a la red de asaltos cometidos durante los meses de abril y mayo. La Fiscalía de Primer Turno dictó la prisión preventiva para cuatro hombres mayores de edad imputados por su participación en estos atracos violentos.
Entre los sospechosos procesados figura un individuo señalado como pieza clave en la logística criminal, acusado de encargarse del traslado en vehículo de las bandas y del reconocimiento previo de las viviendas. Su rol no solo está acreditado en el atraco de calle Jonás Salk, sino también en el feroz asalto sufrido por un vecino de 64 años el pasado 10 de mayo en barrio Cottolengo. Por este último caso, dos de los acusados afrontan imputaciones por robo calificado, doblemente agravado por el uso de arma de fuego de operatividad probada y por la participación de un menor.
Respecto al adolescente de 15 años involucrado en los hechos de barrio Cottolengo, tras ser trasladado al Complejo Esperanza en Córdoba y ser dispuesto su cese de prisión por el Juzgado de Menores al tratarse de un menor inimputable, la Fiscalía elevó una apelación ante la Cámara correspondiente para que el joven permanezca institucionalizado bajo un régimen acorde durante un mínimo de seis meses.
En cuanto al tercer hecho investigado en el fuero local —el asalto del 6 de marzo en una escribanía de barrio Roca—, desde la fiscalía remarcaron que, si bien se trata de un expediente complejo y de extensión más amplia que no cuenta aún con autores identificados, la pesquisa «no está cerrada» y continúan sumándose diligencias para lograr esclarecerlo por completo.
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