Miranda compartió su visión sobre la evolución del periodismo, su amor por el rock argentino y la importancia de la ética en la comunicación.
Cahuê Miranda, periodista brasileño con más de 25 años de experiencia, visitó San Francisco por razones familiares y también para asistir al Cosquín Rock. Tiene una trayectoria destacada en medios de Curitiba, especialmente en el diario Tribuna do Paraná.
«Cuando empecé, en el año 2000, ya existía internet, pero no era lo que es hoy. Todavía recibíamos noticias por fax y trabajaba mucha más gente en la redacción», recuerda Miranda. Con el tiempo, los equipos se redujeron y el trabajo periodístico se transformó. «Ahora no es solo escribir, hay que filmar, editar videos. Cambió bastante», afirma.

Curitiba, su ciudad natal, es la capital del estado de Paraná y cuenta con aproximadamente dos millones de habitantes. Según describe, el clima es impredecible, con cambios abruptos de temperatura en un solo día. Aunque no es un destino turístico destacado, la cercanía con Ilha do Mel y las playas de Santa Catarina atrae a algunos visitantes. «En los ’90 llegaban muchos turistas argentinos, ahora prefieren quedarse en Florianópolis o Camboriú», comenta. No obstante, existe un vínculo con Córdoba debido a la fábrica de Renault, que tiene sedes tanto en Curitiba como en Argentina.
Su relación con Argentina se profundizó cuando conoció a su esposa Gabriela, oriunda de San Francisco. «Ella me hizo descubrir el rock argentino. Allá en Brasil nadie lo conoce y es una lástima«, lamenta. Desde entonces, se ha convertido en un apasionado del género y busca difundirlo en su país.
«Es impresionante que artistas como Charly García, Spinetta, Soda Stereo o Los Redondos no sean conocidos allá. No le deben nada a las grandes bandas internacionales», sostiene.
Para él, la barrera idiomática y ciertos factores culturales impiden su llegada a Brasil. «Es raro, porque bandas en inglés con la misma barrera son conocidas en todo el mundo», reflexiona.

En el ámbito profesional, Miranda trabajó hasta el año pasado en la comunicación del club Atlético Paranaense, donde estuvo por ocho años. «Fue una experiencia hermosa porque es mi club del corazón», cuenta con entusiasmo. Además, recuerda coberturas que marcaron su carrera, como la privatización de una empresa de energía en Paraná, que desató intensas protestas, y el 11 de septiembre de 2001, cuando trabajaba como editor de un portal de noticias.
Miranda destaca la importancia del periodismo en tiempos de sobreinformación y noticias falsas.
«El rol del periodista hoy es manejar información de calidad y tener compromiso con la buena información, con la ética», afirma.
Considera que, si bien la parte técnica se aprende trabajando, la facultad brinda herramientas fundamentales, como la filosofía y la ética. «Eso es clave para la profesión, principalmente hoy», concluye.





