Canapino, enchufado

La Asociación Corredores Turismo Carretera aprovechando que la mayoría de los pilotos tiene simuladores en sus casas para entrenar, organizó la primera prueba en línea del TC, la cual se transmitió por TV Pública para todo el país.

En el circuito de Concordia, entonces, se corrieron dos series de cinco vueltas cada una (las ganaron Nicolás Trosset y Juan Tomás Catalán Magni) y una final de 18. Naturalmente, no hubo puntos a repartir para el campeonato (Facundo Ardusso y Juan Cruz Benvenuti, ganadores de las dos carreras disputadas, van 1° y 2°), pero sí dinero a repartir por inversión de los sponsors, que la ACTC donará al ministerio de Salud.

La transmisión fue similar a la de siempre -sin notas, claro, pero con relatos y comentarios-; incluyó cámaras a bordo más imágenes y audio de los pilotos en los simuladores.

Se corrió en serio, nadie dejó un espacio de cortesía para el que iba atrás. Agustín Canapino, uno de los que más experiencia tiene en el manejo virtual, se enojaba cada vez que lo encerraban. “No entramos los tres en la chicana”, advertía Leonel Pernía (el de más progresos, largó último de 27 autos y llegó 6°), y entraron. Hasta los comisarios deportivos hicieron su trabajo habitual y sancionaron las maniobras antirreglamentarias.

La lucha mano a mano de Canapino, presionando a Trosset, fue lo mejor del final. A tres vueltas, el tricampeón (real) de la categoría pudo quedarse con la punta para no largarla hasta la bandera de cuadros. Festejó con trompo y todo.

 

Compartí esta noticia