Carlitos Balá ya tiene su placa en el edificio más alto de Mar del Plata

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El mítico actor y humorista, fue reconocido en la torre donde tenía su departamento. Carlitos fue homenajeado con una placa conmemorativa en el edificio más alto de Mar del Plata, frente a la playa Las Toscas.

En el foyer de la torre Demetrio Elíades, popularmente conocida por portar la publicidad de la marca de alfajores Havanna, allí descansa una inscripción colocada por iniciativa del consorcio del edificio y que reza: «En homenaje a nuestro querido vecino, Carlitos Balá. Agradecimiento eterno a quien regaló alegría, ternura y valores a generaciones enteras».

Laura Balá, hija del homenajeado, expresó: «Papá fue uno de los que inauguró el edificio. Se mudó acá y empezó su vida acá en Mar del Plata todos los eternos veranos trabajando en todos los teatros de la ciudad, además de la carpa que tuvo en Buenos Aires y Moreno».

«Para nosotros es una emoción, y acá en Mar del Plata nos conocen todos y tenemos muchos amigos y mucha gente querida de toda la vida. Venir y estar acá, en cierta forma es estar con papá, porque todos nos hablan de él con mucho amor y todos tienen una anécdota con él en Mar del Plata», añadió.

Asimismo, en cuanto a su vida personal, compartió que «a nosotros, cuando éramos chiquitos, nos costó mucho, porque íbamos a la plaza Las Toscas y toda la gente se acercaba. Uno no comprendía que tenía que compartir a su papá siendo tan chiquito, con chicos y con grandes. Era algo raro para esa época».

Laura explicó también que «cuando fuimos creciendo y dándonos cuenta de lo que era papá y de lo que significaba para la gente, así como el amor que le brindaban, era emocionante y nos encantaba. Era fantástico».

«Después fuimos al Torreón y a Playa Grande, y pasó sus últimos años ahí en Playa Grande, que fueron un montón. Él salía a caminar con la gente por la costa, hablaba con todos los bañeros, carteros y vendedores ambulantes. Mar del Plata era una felicidad para él».

Por último, la protagonista relató que, ya en diciembre, «él quería estar en Mar del Plata y quedarse hasta marzo. Era su ciudad en el mundo, porque podría haber ido a otros lugares y haber viajado, pero amaba Mar del Plata».

La histórica carpa de Carlitos Balá se ubicaba en la famosa manzana 115, un sector en cercanías de la Rambla, donde hoy está la Plaza del Milenio. Durante todas las temporadas en las que estuvo presente, regaló risas, anécdotas y grandes recuerdos a miles de niños.

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