La tercera audiencia desarrollada en los Tribunales de San Francisco duró apenas media hora y generó fuertes tensiones en la salida de los imputados. Se prevé que el debate se reanude la próxima semana con los alegatos y la posible sentencia.
El juicio por el aberrante crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años que fue asesinada en la localidad de Brinkmann en noviembre de 2024, sumó un nuevo capítulo en los Tribunales de San Francisco. El proceso judicial, que se desarrolla a puertas cerradas y cuenta con la participación de jurados populares, tuvo una tercera audiencia inusualmente corta que duró poco más de media hora, la cual estuvo marcada por cambios en los tiempos previstos y momentos de extrema tensión en las afueras del edificio.
La jornada comenzó a las 10:28 de la mañana cuando los tres acusados —Rocío Milagros Rauch (madre de la niña), Ezequiel Matías Simeone (pareja de Rauch) y Cristian Hernán Varela (amigo de la pareja)— ingresaron a la sala. Todos enfrentan graves imputaciones por abuso sexual agravado y homicidio criminis causa, sumándosele a Simeone el delito de incendio, luego de que la menor fuera hallada sin vida en su vivienda tras un siniestro provocado de manera intencional y con signos de abuso previo.
A diferencia de las jornadas anteriores, los abogados defensores de los acusados no estuvieron presentes en la sala y participaron de la audiencia de manera remota a través de videollamada.
Un posible giro en la causa y el cruce en las afueras de los tribunales
Tras la breve sesión, el traslado de los detenidos generó un tenso clima en la puerta norte del edificio de Tribunales, sobre el ingreso al estacionamiento. Allí, un grupo de familiares y vecinos que habían participado previamente de una marcha hicieron guardia para expresar su repudio.
La primera en ser retirada del lugar fue Rocío Rauch, momento en que se produjo un cruce verbal con la multitud. Ante los gritos de la vereda, al cántico de «Asesina«, se escuchó una respuesta desde el interior de la unidad del Servicio Penitenciario de Córdoba: «Andá a cuidar a tus hijos«.
En el lugar, Betiana Heredia —familiar a cargo de los hermanos de la pequeña Aralí— expresó su indignación tras enterarse de los motivos de la brevedad de la audiencia: «Más indignación me da saber que volvió a pedir la declaración ella. Eso me indigna porque no tienen derecho. Ella lo que declaró ya fue». Heredia agregó que considera esta solicitud como un intento de eximirse de culpa:
«Siento que ella se debe haber descargado y debe haberle echado la culpa a los otros dos. Pero ella es culpable número uno, es la asesina número uno porque no cuida a sus hijos».
Respecto al grito lanzado desde el vehículo penitenciario, Heredia confirmó que estuvo dirigido hacia ella y respondió: «A mis hijos los cuidé, los tengo vivos y sanos. Si la justicia me dio a tus dos hijos es porque sabes que yo con los chicos, no. Yo a los chicos los cuido, los protejo». Asimismo, sostuvo su compromiso de continuar con el reclamo de justicia: «Para el 7 voy a volver a hacer una marcha y el día 8 les aseguro que a las 5 de la mañana voy a estar acá. Quiero escuchar de la boca de la fiscal que diga que son condenados con la peor pena«.
Posteriormente, las unidades de traslado completaron la evacuación de Ezequiel Simeone y Cristian Varela, quienes fueron llevados de regreso al establecimiento penitenciario en la capital provincial. Durante la jornada, también se hizo presente el médico forense del Poder Judicial, Dr. Vignolo, quien brindó palabras de contención a los allegados a la víctima.
Cuarto intermedio y definición del proceso
Con este escenario, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo 8 de octubre, fecha en la que se reanudará el debate. Se espera que durante esa jornada clave se escuchen las exposiciones forenses, los alegatos finales de las partes y, posteriormente, los jurados populares y los jueces dicten la resolución y sentencia del juicio.
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