Tras permanecer detenido por las falsas amenazas que pusieron en vilo a la ciudad en marzo, el acusado salió de la cárcel. Ahora deberá someterse a tratamiento psicológico mientras espera el juicio oral.
Jorge Marrone (38), conocido como el “Bomba”, recuperó la libertad en las últimas horas tras permanecer detenido desde marzo. Marrone está sindicado como el responsable de haber realizado llamados anónimos alertando sobre supuestos artefactos explosivos en una escuela y guardería; y en Bomberos Voluntarios de San Francisco durante un baile.
Aquellos llamados no solo generó pánico, sino que movilizó un enorme operativo de seguridad que incluyó a la brigada de explosivos y fuerzas policiales, alterando el ritmo cotidiano de los vecinos de San Francisco.
Según confirmaron fuentes de la fiscalía a cargo del Dr. Oscar Gieco, la investigación penal preparatoria ya está prácticamente cerrada. De hecho, se espera que en los próximos días la causa sea elevada a juicio. Marrone enfrenta cargos por “intimidación pública en reiterados hechos”, una figura legal que castiga a quien infunda un temor público o suscite tumultos mediante señales o amenazas de un peligro común.
Además, el panorama para el imputado se complica con una causa anterior por hurto simple que se sumó al expediente actual.
A pesar de la gravedad del caos generado, el delito de intimidación pública es excarcelable bajo ciertas condiciones. Para recuperar su libertad, la Justicia le impuso a Marrone la obligatoriedad de realizar un tratamiento psicológico.
Un dato no menor que se desprendió de la investigación fue la situación familiar del acusado. En su momento se barajó la hipótesis de que las amenazas podrían haber tenido un trasfondo de violencia de género para amedrentar a su pareja, pero la mujer, al ser indagada, negó cualquier tipo de conflicto o amenazas previas por parte de Marrone.
Ahora, la ciudad espera que el proceso judicial avance para determinar las responsabilidades definitivas y, sobre todo, para que este tipo de «bromas» o actos de intimidación tengan una consecuencia ejemplificadora.
Caso «Bomba»: el imputado negó los hechos y deben definir su situación procesal





