La sucursal del Banco de Córdoba ubicada en la intersección de bulevar 9 de Julio y 1° de Mayo, en barrio Sarmiento de San Francisco, cerrará sus puertas a partir de los primeros días de marzo de 2026.
La medida se enmarca en un proceso de reestructuración del sistema financiero que alcanza tanto a entidades públicas como privadas y generó preocupación entre los vecinos del sector.
El cierre responde a cambios en la operatoria bancaria, con una mayor digitalización de los servicios, la reorganización de recursos y un contexto de caída de la rentabilidad en el sector.
En la ciudad, históricamente funcionaron tres sucursales del Banco de Córdoba —centro, avenida Urquiza y barrio Sarmiento— y recientemente se sumó una nueva oficina en el Parque Industrial, manteniéndose el número total de dependencias.
En cuanto a la situación laboral, se confirmó que los empleados que actualmente se desempeñan en la sucursal de barrio Sarmiento conservarán sus puestos de trabajo y serán reubicados en otras oficinas de la ciudad, principalmente en las sucursales del centro u oeste, según el esquema operativo que defina la entidad. Además, continúan vigentes programas de prejubilación para trabajadores próximos a la edad de retiro, como alternativa a despidos o retiros voluntarios.
Uno de los aspectos aún sin definición es la continuidad de los cajeros automáticos en el edificio. La posibilidad de que permanezcan en funcionamiento está en evaluación, teniendo en cuenta los costos operativos y el impacto que el cierre podría generar en un barrio con una importante población de adultos mayores.
El proceso de cierre será comunicado formalmente a los clientes con una antelación aproximada de 60 días, período durante el cual se informará a qué sucursal será derivada cada cuenta y se facilitará el traspaso de la operatoria habitual.
La distancia y la necesidad de reorganizar rutinas diarias aparecen como las principales inquietudes de los vecinos, especialmente entre quienes requieren atención presencial.
La reorganización bancaria también alcanza a otras entidades. En San Francisco, una sucursal del Banco Macro, ubicada sobre avenida Urquiza, será refuncionalizada y pasará a operar en una estructura modular frente al Sport Automóvil Club, con dos empleados y un cajero automático, aunque inicialmente sin atención por caja humana.
Este escenario refleja un contexto complejo para el sistema financiero, marcado por cierres, fusiones y achiques a nivel nacional. De cara a 2026, se anticipa un año desafiante para el sector, con debates vinculados al empleo, las reformas laborales y el sostenimiento de los servicios bancarios presenciales en las comunidades.





