Según contó en el programa LAM, el propio conductor explicó que no sufrió un infarto, como se había especulado, sino que atravesó un cuadro de cansancio: “No tuve un infarto, sino no estaría ahora acá”, aseguró. Además, detalló que estuvo internado “dos o tres días” y que durante ese tiempo “estaba medio flojito”, aunque la situación no pasó a mayores.
La internación se produjo por una descompensación vinculada a un problema circulatorio, por el cual incluso le habrían colocado dos stents en una pierna. A pesar de las recomendaciones médicas de hacer reposo, Gelblung decidió retomar rápidamente su rutina laboral en radio y televisión, fiel a su estilo.
Actualmente, el periodista aseguró que se encuentra bien y que los médicos lo evaluaron de forma positiva. Como única secuela, mencionó una leve disfonía, pero sin mayores complicaciones.
El regreso inmediato a su actividad generó sorpresa en el ambiente televisivo, ya que los profesionales le habían sugerido bajar el ritmo. Sin embargo, su decisión volvió a reflejar su histórica postura de mantenerse activo en los medios a pesar de las dificultades de salud.





