Tras el triunfo en el estadio Antonio Manno, el estadounidense valoró la reacción del equipo luego de la derrota en el primer juego y se mostró confiado de cara a lo que viene.
“Fue una victoria muy necesaria. Siento que deberíamos estar 2-0 arriba, pero esto es una final y las cosas pasan”, expresó Hooper en diálogo con Radio Estación.
El jugador destacó la agresividad ofensiva que mostró el equipo como una de las claves del triunfo. “Hoy fui más agresivo, Manu (por Lambrisca) fue más agresivo y Bucha (por Buchaillot) también. Cuando hacemos eso y jugamos de la manera que sabemos, podemos hacer cualquier cosa”, aseguró.
Pensando en los próximos compromisos en Buenos Aires, Hooper reconoció la dificultad que representará enfrentar a Lanús en su cancha, aunque remarcó que la serie seguirá dependiendo en gran medida del rendimiento de San Isidro. “Tenemos que preocuparnos por nuestras asignaciones individuales, saber qué quiere hacer cada rival y después unir todo como equipo. Si cada uno cumple su tarea, lo demás se acomoda”, explicó.

Además, elogió el apoyo constante de los hinchas del conjunto sanfrancisqueño. “Los fanáticos son increíbles. Los conocí cuando jugué acá hace diez años. No solo alientan en la cancha, también te hacen sentir bienvenido en la comunidad. Los necesitamos porque sin nuestros fans no somos nada”, afirmó.
Por último, Hooper no ocultó su ilusión de levantar el título con la camiseta de San Isidro. “Quise ser campeón desde la primera vez que jugué aquí. Creo que este es el año. No va a ser fácil porque Lanús es un gran equipo y jugar en Buenos Aires será muy difícil, pero creo que tenemos el corazón y los hombres necesarios para lograrlo”, concluyó.





