Un emprendedor es una persona que tiene decisión e iniciativa para realizar acciones que son difíciles o entrañan algún riesgo, dicha definición se le puede aplicar a la perfección a Claudia Abdala, una mujer de la ciudad que comenzó desde abajo y que hoy su trabajo rinde sus frutos.
Hoy en día, Claudia tiene a su cargo tres sucursales de la importante franquicia de ropa, Marea. Los locales en los cuales trabaja son el de la ciudad de San Francisco, Morteros y Rafaela.
Todo empezó hace años atrás, cuando la mujer ayudaba a su marido con los ingresos en la casa. Comenzó vendiendo ropa en su casa y desde allí, no paró nunca. En este sentido, Radio Estación 102.5 habló con ella para que nos cuente su historia de vida.

«Desde joven empecé con ventas, vendía gaseosas, siempre trataba de ayudar a mi marido, con el sueldo de él no nos alcanzaba. Mi hija competía, hacía gimnasia y salía del país para competir, es por eso que empecé a comprar ropa deportiva, perfumes, ropa de lana y traía a mi casa para vender», manifestó.
Después de mucho esfuerzo y dedicación, la mujer decidió emprender con un local de ropa. «Un día decidí poner un local para ayudar a mi marido, hoy en día estoy trabajando con una franquisia y estamos trabajando muy bien», expresó.
Marea y Claudia, una relación que comenzó desde la confianza
Claudia explicó como fue el comienzo con la franquicia. Dicho comienzo comenzó desde la confianza por parte del dueño, confianza que se fue incrementando con el correr de los años.
«Mi relación con Marea comenzó con algo muy lindo, yo compraba por mayor y yo conocí al dueño, el cual nos dijo que eramos muy buenas personas. El dueño de Marea nos permitió comprar en cuenta corriente, en esa época yo había llevado un poco más de 3 mil pesos y el me dio ropa por 7 mil para que nos lleváramos», explicó la comerciante.
A su vez, añadió: «De esa manera fui comprando, siempre compraba y pagaba, como siempre pagaba, comenzamos hacer negocios con el. En el primer local, el dueño me dio toda la ropa para que vendiera y cuando terminaba la temporada yo le pagara, así comenzamos».
El sueño de los tres locales es algo que parecía impensado al principio, pero las ganas de seguir avanzando de Claudia eran muchas. «Nunca me imagine llegar hasta este punto, me cuesta hasta el día de hoy caer en lo que logramos. Marea es todo para mi vida, queremos mucho a la empresa, queremos mucho a la marca, ellos nos responden y nosotros les respondemos a ellos», indicó la emprendedora.
Un aspecto fundamental para un negocio es el cliente, algo que desde Marea valoran mucho. «Para nosotros los clientes son todo, tratamos de darle siempre lo mejor que podemos, desde siempre», remarcó la mujer.

Además, Claudia destacó a las personas que trabajan con ella y destacó: «El equipo de trabajo es espectacular, son lo más grande que tengo, en San Francisco, Rafaela y Morteros tengo un equipo del cual estoy muy orgullosa, somos una gran familia».
Como conclusión, la comerciante ve los frutos de tanto esfuerzo y tantos años de lucha. En este marco, declaró: «Estuve dos años sin sacar un peso, sin sacar plata ni ropa del local, si tenía tres pesos lo invertía en el negocio, siempre invertir. Gracias a Dios, hoy estoy mucho mejor, lo disfruto mucho más, hoy puedo tener mi sueldo con el local y tener gente trabajando».
Por Luis «Pitu» Giordano





