La Agencia de Seguridad Vial y la Municipalidad de Frontera realizaron con éxito la primer jornada de «Clínica de Conducción Segura de Motos» en la ciudad este Jueves. El evento contó con la presencia del Secretario de la Agencia, Carlos Torres, y el Intendente Oscar Martínez, quienes destacaron la importancia de la conciencia y la seguridad en la conducción de motos.
Carlos Torres enfatizó que la mayoría de los fallecidos en siniestros de tránsito en la provincia de Santa Fe son motociclistas jóvenes, muchos de ellos sin casco. «La mayor parte de los siniestros no avisan», explicó el Intendente Martínez, quien agregó que con una simple acción como usar el casco, los motociclistas aumentan un 50% las probabilidades de regresar a casa seguros.

Torres también resaltó que en la provincia, entre 400 y 250 personas mueren cada año en accidentes de tránsito, y la mayoría de ellos son motociclistas. «7 de cada 10 que mueren en un siniestro no debían estar allí. Es tan sencillo como ponerse un casco, una medida que toma 15 segundos», afirmó. Con experiencia como médico en el hospital de la Universidad de Ángel, Torres contó que ha visto a muchos jóvenes gravemente heridos en accidentes. «Es una situación indeseable que nunca se le desea a nadie. Los familiares sufren mucho, y aunque no se pueda hacer nada por la víctima, la vida de los que quedan cambia para siempre».

Durante la clínica, los participantes recibieron capacitación sobre seguridad vial y cascos nuevos, como parte de una campaña provincial para fomentar el uso del casco y reducir los accidentes de tránsito. «Lo más importante es que cuando salimos a la calle con la moto, siempre hay alguien esperándonos en casa. Usar el casco puede hacer la diferencia», destacó Martínez.
Por su parte, Torres agradeció al gobierno local y a los organizadores por el apoyo brindado. «Este tipo de actividades son fundamentales para generar conciencia y salvar vidas. Gracias a todos los que participaron y a los que hacen posible que podamos seguir trabajando juntos», concluyó.
La actividad, que reunió a unos 50-60 vecinos de la localidad, también sirvió como plataforma para lanzar una campaña de concientización a través de redes sociales y en la vía pública, promoviendo el uso del casco como un acto de responsabilidad y seguridad.





