El conflicto que atraviesa la planta de la empresa láctea Verónica en Suardi expone diferencias en la asistencia que reciben los trabajadores según su lugar de residencia, particularmente en las ciudades cordobesas de Brinkmann y Morteros.
En territorio santafesino, los operarios de la planta serán alcanzados por una ayuda económica de 450.000 pesos por el plazo de un mes, además de la entrega de 200 canastas de alimentos. También se gestionó ante la Empresa Provincial de la Energía (EPE) la suspensión de cortes de suministro eléctrico, en el marco de la situación que atraviesan las familias afectadas. No obstante, desde Córdoba advierten que las medidas no equiparan la situación de los trabajadores domiciliados en esa provincia.
En Brinkmann, el intendente Mauricio Actis señaló que tomó contacto con “un operario de Verónica de la planta Suardi” para interiorizarse sobre la demanda puntual y relevar necesidades. El mandatario no detalló aún medidas concretas, aunque confirmó que mantiene seguimiento del caso.
Por su parte, el intendente de Morteros, Sebastián Demarchi, indicó que en su ciudad son 15 los trabajadores alcanzados por el conflicto. En ese sentido, anticipó que realizará gestiones con distintas entidades para facilitar alternativas en caso de que los empleados no puedan afrontar compromisos económicos. Entre las posibilidades mencionó la extensión de plazos para el pago de tasas municipales y la búsqueda de líneas de acompañamiento tanto del gobierno provincial como nacional.
Demarchi sostuvo que en Morteros la problemática es abordada como una cuestión social, mientras que en la provincia de Santa Fe predomina un enfoque productivo. El escenario plantea un tratamiento desigual según la jurisdicción y abre interrogantes sobre la articulación interprovincial frente a conflictos laborales que impactan en distintas comunidades.





