El pedido de paradero de dos hermanas, menores y oriundas de San Francisco, generó una fuerte controversia en los últimos días.
La madre de las menores dijo que están bien que nunca estuvieron desaparecidas y se presentó ante la Fiscalía.
Señaló que el progenitor tiene una restricción de contacto por violencia familiar y evitó dar más detalles públicamente.
Todo comenzó tras la denuncia presentada por su padre, quien aseguró haber perdido todo tipo de contacto con ellas desde diciembre de 2022. Según relató, la última comunicación fue cuando una resolución judicial autorizó que las niñas se trasladaran a vivir con su madre a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desde entonces, afirma, no logró establecer un régimen de comunicación ni obtener información sobre su estado.
El padre, profundamente preocupado, manifestó su deseo de retomar el vínculo con sus hijas, destacando que antes de la partida mantenían una buena relación. La denuncia motivó que la Fiscalía de San Francisco, a través de la Policía de la Departamental San Justo, emitiera un pedido de paradero con la difusión de imágenes de las niñas.
La presentación judicial incluyó el argumento de que, tras el traslado autorizado, el contacto fue cada vez más escaso, hasta quedar completamente interrumpido.
Inicialmente, una familiar de la madre habría actuado como intermediaria, aunque con el tiempo también dejó de brindar información.
Sin embargo, tras la difusión del pedido de búsqueda, la madre de las niñas salió a dar su versión de los hechos. Aseguró que sus hijas se encuentran con ella desde hace más de dos años, en buen estado de salud, y desmintió cualquier situación de desaparición. Sostuvo que el traslado se realizó en el marco de una autorización judicial y que la versión del padre es falsa.
Además, señaló que el denunciante tendría una restricción de acercamiento vigente por una denuncia de violencia familiar.
La situación sigue siendo materia de análisis por parte de la Justicia, que evalúa las versiones contrapuestas. Mientras tanto, la madre afirmó que su abogado ya notificó a la fiscalía interviniente que las menores están bajo su cuidado, aunque evitó precisar su localización actual.
El caso sigue abierto, con expectativas puestas en que las autoridades determinen los pasos a seguir para clarificar el estado del vínculo familiar y asegurar el bienestar de las niñas.

