La delicada situación financiera del denominado Grupo Rivarola, con base en Arroyito, sumó en las últimas horas un dato que profundiza la preocupación: registra 2.700 cheques sin fondos por un monto que ronda los 18.000 millones de pesos, de acuerdo a registros oficiales.
El volumen de documentos rechazados ubica al conglomerado agropecuario entre los casos más relevantes de incumplimientos comerciales en la región en el último tiempo.
Un impacto directo en proveedores y productores
El grupo, conformado por empresas ligadas a la actividad agrícola, lechera y ganadera, ya había iniciado un pedido de concurso preventivo como agrupamiento económico ante la Justicia de San Francisco. No obstante, la actualización de los cheques impagos evidencia un deterioro mayor al que se había conocido en un primer momento.
Los casi $18.000 millones en valores rechazados afectan de manera directa a contratistas rurales, transportistas, proveedores de insumos y productores que mantenían vínculos comerciales con la firma.
Deuda total en evaluación
A la abultada cifra de cheques rechazados se suman obligaciones con entidades bancarias y financieras. Versiones extraoficiales señalan que el pasivo total —entre compromisos comerciales y financieros— podría aproximarse a los 30 millones de dólares.
Mientras tanto, el proceso concursal continúa bajo análisis judicial. En caso de que se habilite formalmente, se abrirá la etapa de verificación de créditos, instancia clave para determinar con exactitud el monto definitivo de la deuda.
Repercusiones en la zona
La crisis no impacta únicamente en Arroyito. El entramado productivo vinculado al grupo se extiende a localidades como Tránsito, Las Varas, El Tío, Sacanta y la propia San Francisco, donde distintos actores económicos siguen de cerca la evolución del expediente y aguardan una propuesta de reestructuración.
Hasta el momento, la empresa no difundió un comunicado oficial detallando cómo afrontará sus compromisos ni cuál será la estrategia para encauzar la situación.





