El homicidio fue el 27 de septiembre en barrio Acapulco, Josefina.
El personal de la Policía de Investigaciones delegación Frontera de la Policía de San Fe detuvo al presunto autor del homicidio de Néstor Ceferino Peralta (48), ocurrido el pasado 27 de septiembre en una vivienda de barrio Acapulco, en Josefina.
Este domingo dictaron prisión preventiva para el “Pipi”. Así lo determinó el juez Alejandro Mognaschi en la mañana de hoy, al desarrollarse la audiencia de medida cautelar en relación a Rubén D., quien sería uno de los co-autores del homicidio. Otras dos personas todavía están prófugas.
La víctima presentaba una herida de bala en el tórax, debajo del pectoral izquierdo, y cuatro orificios de entrada y salida en el antebrazo izquierdo.
La fiscalía
El fiscal Guillermo Loyola, quien estuvo acompañado por la fiscal Bertero, relató el hecho por el cual se encuentra imputado el sujeto. Mencionó que ocurrió el 27 de septiembre de este año, aproximadamente a las 22 hs. Hizo referencia a los relatos de algunos testigos y familiares de la víctima, para poder narrar el contexto en que se dio el hecho, que en la audiencia imputativa realizada el domingo a la mañana, había sido caratulado como Homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido entre 2 o más personas, publica Rafaela Noticias.
Así, Loyola refirió al relato de la pareja de la víctima (Néstor Peralta); manifestó que ella explicó que hace meses atrás, su marido le había alquilado una vivienda a “cordobés” (uno de los co-imputados que se encuentra prófugo), hacía 15 días atrás a que suceda el hecho, Peralta había tenido que presentarse en la vivienda para reclamar que debían dejar el lugar, porque los sujetos habían generado disturbios en la comunidad y él no quería tener problemas con los vecinos y tampoco con la policía, por eso les venía solicitando que se retiren del lugar, fijando plazos.
Días antes de que ocurra el hecho se produce un allanamiento en el lugar, a raíz de los problemas que habían surgido por parte de los inquilinos hacia la comunidad; el allanamiento se concretó en la vivienda que alquilaba el “cordobés”, y Peralta estuvo presente en el momento. La mujer manifestó que, al regresar del allanamiento, su marido le dijo que ya quería que se vayan del lugar, que no quería que sigan estando allí.
El fiscal Loyola hizo referencia a estos hechos anteriores, para abordar la explicación de la situación ocurrida el 27 de septiembre; la pareja de la víctima indicó que, se encontraban en su vivienda y su marido le comenta que el “cordobés” lo estaba buscando porque supuestamente le había faltado el respeto a su mujer, se hizo presente “leito”, otro de los hermanos, a manifestarle eso a la víctima. Néstor Peralta le dijo que él no había hecho eso, que era una confusión y que podían aclarar las cosas. La mujer explicó que ella se encontraba en su casa cuando observa que se presenta un automóvil, donde estaba el cordobés, se trataba de un Clio con vidrios polarizados, el sujeto le preguntó dónde se encontraba su marido y ella le dice que no estaba, que lo espere. Él le dice que le informe a su marido que se dirija a la casa de “leito” (que se encuentra por la misma calle donde vivía la víctima, pero en la cuadra siguiente) y ella logró observar que portaban algo similar a un arma; asimismo, aportó que se encontraban en el interior del auto “leito”, “rayo” y pipi” (todos hermanos). La mujer indicó que se quedó preocupada y que observó el recorrido del auto, que se detuvo en la cuadra siguiente (es decir, en la vivienda de “leito”) y vio que los cuatro descendieron del vehículo.
Por otra parte, el fiscal Guillermo Loyola mencionó el relato de una vecina que vive frente a la vivienda de “leito”, que informó que estaban en la casa, salió al kiosco y volvió antes de las 22hs y ahí fue cuando comenzó a escuchar disparos. Por tanto, se dirigió a la ventana del frente y ahí pudo ver al “pipi” y al “rayo” que estaban tirando tiros desde atrás de una trafic, dijo que escuchó 20 tiros aproximadamente y que le pareció que respondían desde otro lado, donde observó a otro hermano de los sujetos, “geri”, que estaba del otro lado de la calle, también efectuando disparos. La mujer indicó que ella debía salir de la vivienda, porque había unas primas menores de edad que habían salido y estaban preocupadas por los tiros, porque no habían vuelto; al dirigirse a la vereda, manifestó que vio a una persona tirada en la calle y en el costado del hombre estaba un auto Clio con vidrios polarizados que estaba estacionado y atrás una moto tirada. En ese momento observó que el “cordobés” va hasta donde estaba tirado el hombre y le propina más disparos con el arma de fuego y que el “pipi” le dijo que “se iba a pudrir todo” si denunciaba. Así, observó que el “cordobés” se sube rápido al auto y se dan a la fuga a gran velocidad, mientras que “geri” se retiró del lugar caminando.
El fiscal Guillermo Loyola explicó que, a través de los datos de la autopsia, pudieron constatar que algunos disparos se habían efectuado desde una distancia muy corta en relación al cuerpo de la víctima.
Aportó que, cada imputado había tenido participación en el hecho, además mencionó que los estaban buscando desde hace días atrás; que, a través de las evidencias y entrevistas, se advierte que citaron a la víctima en un lugar donde luego lo mataron; que actuaron con premeditación; que las posibilidades de defensa de la víctima eran menores. Indicó que Rubén “pipi” D. no tenía arraigo y tampoco trabajo y que estuvo prófugo durante un mes y medio, por tanto, podría existir entorpecimiento procesal. Agregó que aún resta la detención de dos de los hermanos del actual imputado, que no se lograron secuestrar armas a lo largo de los seis allanamientos realizados en lo que va del procedimiento. Expresó que los testigos manifiestan temor por la situación.
La defensa
Por su parte, el abogado Carlos Flores expresó que “cordobés” tiene la responsabilidad penal del hecho y que lo que resta es evaluar la posible participación o responsabilidad penal de su defendido, asimismo, indicó que no hay evidencias suficientes que lo involucren a su imputado. Manifestó que también es preciso analizar si se trató de un enfrentamiento, puesto que entonces podría tratarse de un homicidio en riña o lesiones en riña por enfrentamiento y homicidio (donde volvió a mencionar la autoría por parte de “cordobés” y no de su defendido).
De esta forma, solicitó la libertad de Rubén “pipi” D. ya que considera que no hay pruebas; de cualquier manera, refirió a la aplicación entonces, de medidas alternativas que pudiera cumplimentar su defendido, siendo estas, que fije domicilio, que se presente a firmar ante las autoridades pertinentes semanalmente y la prohibición de acercamiento a los testigos y familiares de las víctimas.
Finalmente, el juez Alejandro Mognaschi determinó la prisión preventiva sin plazos para Rubén “pipi” D.

