Daiana y Carmina Gonella, oriundas de Santa Clara de Saguier, un pequeño pueblo santafesino cercano a San Francisco, se convirtieron en las nuevas caras de la popular serie de Netflix «En El Barro».
Antes de saltar a la pantalla, las gemelas trabajaban como peluqueras en nuestra localidad, sin imaginar que un casting cambiaría sus vidas y las llevaría a Buenos Aires para formar parte de una de las producciones más vistas del momento.
“Sí, la verdad que hemos recibido muchos mensajes, mucha buena onda de la gente por participar en la serie, así que estamos contentas con la repercusión que tuvo”, confesaron Daiana y Carmina en diálogo con Radio Estación 102.5.
Reconocieron que, aunque tenían expectativas sobre la serie debido al éxito de «El Marginal», no dimensionaban el alcance que tendría su participación.

La historia de su llegada a la televisión comenzó casi por casualidad. “Hicimos un amigo que nos conocía en un festival de cine, nos mandó que estaban buscando gemelas, y bueno, nosotras habíamos iniciado nuestro trabajo ya un día, mandamos currículums a todos lados y dijimos ‘bueno, mandemos estas fotos’”, explicaron.
El proceso de selección incluyó la realización de una escena para el casting y, tras demostrar su disposición a mudarse a Buenos Aires, las gemelas fueron elegidas para interpretar a las gemelas Chucky: “Después ya dijeron directamente que éramos nosotras, que solamente la instancia del casting fue un video que hacíamos una escena y ya está, ya éramos nosotras”, relataron.
La grabación de la primera temporada se extendió desde julio hasta noviembre del año pasado.
Durante ese período, Daiana y Carmina compartieron set con artistas reconocidas como María Becerra y Valentina Zénere.
“La verdad que fue re lindo, había algo que nos hacía sentir como de igual a igual, entonces nos aceptaron muy bien en el grupo a pesar de que no tuvimos experiencia actoral”, aseguraron. Además, valoraron la oportunidad de aprender de sus compañeras y de sentirse parte de un equipo que les permitió crecer profesionalmente.

“Siempre contábamos que nuestras faltas en toda la carrera eran dirección de actores, nos daba mucha vergüenza, y ahora nos animamos y actuamos todo lo que no actuamos en la carrera. La práctica de la carrera la tuvimos a full en la grabación de esta serie”, comentaron sobre cómo la experiencia les permitió explorar un lado creativo hasta entonces inédito.
Parte de la construcción de sus personajes estuvo relacionada con los detalles de maquillaje y vestuario. “Lo que nos proponían nos encantaba, sentir cómo ir formando un poco más el personaje y despegarnos totalmente de nuestra personalidad, jugaba un montón. Después también pudimos acoplar a armar los personajes con una mirada bastante profunda, y fueron pequeñas cosas que nos ayudaron a seguir formando los personajes”, explicaron.

El rodaje también tuvo momentos emotivos, como la partida de la actriz Locomotora de Oliveira.
“Fue muy duro. Lo positivo dentro de la situación es que no hay recuerdos malos, siempre uno la recuerda con energía motivadora, siempre ocupándose de todo”, señalaron.
Sobre el futuro, las gemelas expresaron su entusiasmo por continuar en la actuación. “Nos sentimos muy cómodas, estamos disfrutando de lo que se dio con la serie, aprendiendo y tratando de empezar a formarnos en actuación. Siempre hay cosas nuevas para aprender, y esto fue un gran primer paso aparecer en Netflix”, aseguraron.
Hoy, Daiana y Carmina Gonella dividen su tiempo entre su pueblo natal y Buenos Aires, mientras consolidan esta nueva etapa que comenzó en una peluquería de San Francisco y que las llevó directamente al streaming mundial.
“La verdad que fue un desafío para nosotras, aprendimos un poco de todo, y es súper divertido”, concluyeron las gemelas, orgullosas de su salto a la pantalla y ansiosas por lo que les depara el futuro.





