El intendente de Córdoba acentuó los cuestionamientos al modelo económico de Casa Rosada y defendió el rol del Estado municipal “con humanidad”. Escenario de obras, alineado a Martín Llaryora.
El intendente Daniel Passerini pronunció este domingo su tercer discurso de apertura de sesiones en el Concejo Deliberante de Córdoba, nuevamente con críticas al Gobierno nacional, y una fuerte valoración del trabajo junto con el gobernador Martín Llaryora. Sin nombrar al presidenteJavier Milei aseguró que trabaja sobre “políticas deshumanizantes”. En un año clave, previo a las elecciones provinciales y municipales de 2027
“Córdoba avanza con diálogo, con responsabilidad, con inversiones. Córdoba avanza con gestión”, repitió como consigna central ante concejales, funcionarios municipales, además de la vicegobernadora Myrian Prunotto y de los ministros de Seguridad, Juan Pablo Quinteros; y de Vinculación, Miguel Siciliano, dos de los potenciales precandidatos a intendente del oficialismo de cara a las elecciones municipales de 2027.
Desde el inicio de su discurso, que comenzó pasadas las 10.45 y se extendió por más de media hora, el intendente Passerini marcó diferencias con la Casa Rosada. Habló de un “programa solo de ajuste” que “no deja de destruir puestos de trabajo, producir el cierre de empresas y socavar el bienestar de las familias”. En ese contexto, sostuvo que tanto la Provincia como el municipio eligieron “resistir la caída, cuidar a la gente y avanzar”.
Es decir, un recuento con ejes clave que tendrá a las obras de pavimento, cloacas y alumbrado como principales. Lo que llamará un gran obrador que se potenciará en 2026 con fondos propios y del Gobierno provincial, en una vidriera central para que en 2027, en un año electoral, el justicialismo apuesta a retener la ciudad.





