Daiana y Carmina Gonella pasaron de atender clientas en una peluquería a convertirse en las temidas “hermanas Chucky” en En el barro, el spin-off de El marginal que arrasa en Netflix.
El giro de sus vidas ocurrió en apenas un día: renunciaron a su trabajo y al día siguiente enviaron, casi en broma, un video casero para el casting que pedía gemelas, sin saber de qué proyecto se trataba.
Las hermanas son oriundas de Santa Clara de Saguier, un pueblo de 2500 habitantes en Santa Fe, y estaban finalizando sus estudios como técnicas audiovisuales cuando un amigo les compartió la convocatoria.

Las Gonella trabajaban en Woda Hair Studio, una peluqueria sanfrancisqueña ubicada en la esquina de 9 de Julio y General Paz.
Con fotos improvisadas y un autovideo lleno de timidez, interpretaron una pelea entre ellas mismas. Ese juego terminó abriéndoles la puerta a una producción de Sebastián Ortega.
“Fue como lanzarse al vacío. Al principio había miedo, pero enseguida sentimos la contención del elenco y del equipo técnico. Todo se dio con mucha naturalidad”, contaron a diversos medios nacionales. Su experiencia detrás de cámara resultó clave: “Muchas cosas las hicimos bien porque veníamos de trabajar desde la técnica. Eso nos dio confianza para actuar”.

En la serie, encarnan a las hermanas Chucky, aliadas de “La Zurda” (Lorena Vega) y de “La Gallega” (Ana Rujas).
Violentas, leales y desafiantes, se volvieron personajes de culto para el público. “Construimos esa lealtad pensando en la nuestra como hermanas. Siempre estamos para la otra pase lo que pase”, dijeron.
Las anécdotas del rodaje abundan. Desde golpes accidentales que terminaron con una actriz lastimada hasta chistes internos sobre quién “ligaba más” en escena. Su mayor desafío fue animarse a cruzar límites que jamás hubieran imaginado, como encarar secuencias de violencia extrema o el asesinato de un personaje clave.

El impacto fue inmediato: En el barro entró en el top global de Netflix y el dúo de Santa Fe se convirtió en revelación inesperada.
“Nos odiamos menos de lo que pensamos trabajando juntas, así que algo bien hicimos”, bromearon.
Hoy, a meses de haber dejado la peluquería y con su primera experiencia actoral convertida en fenómeno internacional, Daiana y Carmina miran hacia adelante. “Lo más increíble es ponerse en la piel de alguien sin juzgarlo. Nos cambió la forma de ver la ficción y nuestro propio futuro”, concluyeron.






