Los testigos de la séptima audiencia, entre ellos la abuela del niño, Catalina Peña, recordaron con detalle cómo fueron los movimientos del almuerzo el 13 de junio de 2024. Qué pasó antes, durante y después
La séptima audiencia del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña permitió reconstruir, paso a paso, cómo transcurrió el almuerzo del 13 de junio de 2024 y cuáles fueron los últimos movimientos del niño antes de desaparecer. Los relatos llegaron de parte de los cinco testigos del día, donde se destacaron Catalina Peña, la abuela, Camila Ayelén Núñez, pareja de Diego “Huevo” Peña, primo del menor, Macarena Peña, hija de Laudelina, junto a Ceferina y Alberto Sebastián Noguera, hermanos de María y tíos del niño.
Los testimonios de Catalina, Camila y Macarena fueron los que permitieron rearmar con mayor precisión la secuencia de aquella tarde, recordando quién organizó el almuerzo, cómo se desarrolló la sobremesa, quién salió primero hacia el naranjal, cuándo se tomó la última fotografía conocida de Loan con vida y cómo comenzaron los primeros momentos de la búsqueda.
Catalina Peña fue la primera en reconstruir cómo se organizó el encuentro familiar y recordó que ese día preparó un almuerzo por una promesa a San Antonio, explicando que solamente había convocado a Laudelina para cocinar, mientras que su esposo, Antonio Benítez, invitó a Carlos Pérez, María Victoria Caillava, Daniel “Fierrito” Ramírez y Mónica Millapi. En esa línea, Camila Ayelén Núñez recordó que recibió la invitación el domingo anterior, llegando cerca de las 11:30 junto a su hija y desconociendo quiénes participarían del encuentro.

Por su parte, Macarena Peña también confirmó que había sido invitada por su abuela, arribando alrededor de las 11 junto a una de sus hermanas y recordando uno de los últimos diálogos que tuvo con Loan, a quien le dijo de forma de broma que no lo dejaría pasar porque el niño quería ir donde estaba su papá, José Peña, debido a que era muy apegado a él. Macarena también reveló que le tomó varias fotografías durante el almuerzo mientras él estaba con los cubiertos para mandárselas a la madre, pero finalmente no se las envió a nadie, convirtiéndose esa imagen en la última fotografía conocida del niño con vida.
Una vez terminado el almuerzo, los testimonios coincidieron en que Antonio Benítez fue el primero en levantarse de la mesa con la intención de ir a buscar naranjas. Catalina aseguró que permaneció dentro de la casa conversando con María Victoria Caillava, quien le dijo que quería mandarinas, por lo que la abuela nunca salió hacia el naranjal.
En tanto, Macarena contó que después de ayudar a su madre a lavar los platos se recostó a dormir la siesta junto a una de sus hermanas, por lo que no presenció el momento en que el resto comenzó a dirigirse hacia el monte. Camila fue quien aportó un detalle más sobre esos minutos, explicando que Laudelina tomó algunas fotografías de la mesa antes de que el grupo comenzara a dispersarse y que Benítez fue el primero en salir, seguido por Daniel “Fierrito” Ramírez, quien le preguntó a Laudelina cómo llegar y ella le indicó el camino.
Mientras los niños seguían jugando en el patio sin que ningún adulto los llamara, uno de los chicos dijo “Se va mi papá” en referencia a Ramírez, momento en el que todos comenzaron a correr detrás de él rumbo al naranjal. Detrás de los niños caminaron Laudelina Peña, Mónica Millapi y la propia Camila, quien al llegar a la tranquera tomó la fotografía que luego se convertiría en una de las imágenes clave de la investigación, capturada pocos minutos antes de la desaparición.
Después de tomar la foto, Camila explicó que decidió regresar hacia la casa de Catalina para buscar una carretilla y juntar leña, por lo que nunca llegó al naranjal, aclarando que la tía no pasó del otro lado de la tranquera y que minutos más tarde Loan desaparecería.
En su testimonio, Catalina Peña aseguró que no advirtió de inmediato que el niño desaparecido era Loan, sino que primero escuchó que se había perdido una criatura y minutos después oyó a Antonio Benítez avisarle a Laudelina que uno de los chicos no aparecía, observando casi al mismo tiempo que Carlos Pérez y María Victoria Caillava se preparaban para irse.
La abuela relató que Pérez quería irse a ver el partido y ella agarró del brazo a Victoria cuestionándole cómo se iban a ir si se había perdido una criatura, a lo que ella le respondió que lo llevaba a ver el partido y volvía, agregando que Caillava estaba apurada y quería irse corriendo aunque finalmente regresó, momento en que la abuela supo que el desaparecido era Loan y decidió permanecer en su casa por la hora.





