En el marco de una investigación impulsada por el Ministerio de Seguridad de la Nación a través del denominado Plan Bandera, efectivos de la Policía Federal Argentina desarticularon una organización familiar dedicada a la comercialización de estupefacientes en la provincia de Santa Fe.
El procedimiento fue llevado adelante por personal del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) y tuvo su origen en un operativo realizado en enero por la División Antidrogas San Francisco. En aquella oportunidad, los agentes detuvieron en la vía pública a un hombre que transportaba varias dosis de clorhidrato de cocaína.
A partir de ese hecho, la Fiscalía Regional de Rafaela, a cargo de Carlos Vottero y Analía Abreú, dispuso una serie de medidas investigativas para determinar la procedencia de la droga. Las tareas incluyeron seguimientos encubiertos, trabajos de inteligencia y análisis de información, lo que permitió identificar cinco puntos de venta en la localidad santafesina de Josefina.
Según se informó, los lugares funcionaban bajo la modalidad de “menudeo” y eran administrados por integrantes de un mismo grupo familiar, quienes se encargaban del almacenamiento, fraccionamiento y comercialización de las sustancias.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado en lo Penal de la Circunscripción N°5, a cargo de la jueza Cecilia Álamo, ordenó allanamientos en distintos domicilios del barrio Acapulco.
Durante los operativos fueron detenidas cuatro personas —tres mujeres y un hombre— señaladas como miembros de la organización. Además, se incautaron dosis de cocaína, numerosas plantas de cannabis, más de 600 mil pesos en efectivo, 25 proyectiles calibre 9 milímetros, un cargador de arma de fuego, once teléfonos celulares, una tablet y documentación considerada relevante para la causa.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, que continuará con las actuaciones correspondientes.

