La mujer supuestamente exhumó un cadáver poco después de la medianoche y le cortó los dedos índices con una tijera tras cavar la tumba con una pala.
En la madrugada de hoy, martes 6 de agosto, un escalofriante suceso tuvo lugar en el cementerio municipal de San Francisco. Una mujer de 36 años, vecina de la zona y ex empleada de una empresa tercerizadora de limpieza y una ART, fue detenida por personal de la Policía provincial.
La detenida, que enfrenta una millonaria deuda con varias firmas de préstamos y tarjetas de crédito, fue trasladada a una celda por el personal de la Departamental San Justo, mientras se espera la directiva de la fiscalía de turno. El encargado del cementerio se hizo presente en el lugar.
Fuentes cercanas al expediente indicaron a Infobae que la principal sospecha del caso sería una posible “brujería por encargo”. “Hay pruebas recolectadas que apuntan en ese sentido”, aseguró una fuente policial cordobesa.
Sin embargo, la imputación podría convertirse en el mayor desafío del caso. Las profanaciones de tumbas y los robos de cadáveres, aunque macabros, presentan un problema de encuadre dentro del Código Penal argentino.
Técnicamente, robar un cadáver en la República Argentina no constituye un delito a menos que sea con fines extorsivos. La Ley N° 11.179, en su artículo 171, establece que “sufrirá prisión de dos a seis años el que sustrajere un cadáver para hacerse pagar su devolución”.
Este caso plantea un desafío significativo para el sistema judicial argentino, dado que la sustracción de cuerpos, sin la intención de extorsión, no está claramente tipificada como delito. Las autoridades locales continúan investigando el suceso.





