Este día fue elegido en honor a Giovanni Melchiore Bosco, más conocido como Don Bosco, quien nació el 16 de agosto de 1815.
El 16 de agosto, Argentina celebra el «Día del Inmigrante Piemontés», una fecha que honra a los numerosos piemonteses que llegaron al país entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX.
Don Bosco, una figura clave en la historia piemontesa, fundó en Turín la congregación salesiana, cuyos primeros miembros llegaron a Argentina en 1875. Su influencia fue tan profunda, especialmente entre los jóvenes, que motivó la elección de su fecha de nacimiento para celebrar este día.

La inmigración piemontesa en Argentina se caracterizó por la dispersión de estas familias a lo largo y ancho del país, buscando establecerse en lugares donde ya tenían algún familiar o conocido. Sin embargo, es en la región conocida como la “Pampa Gringa” donde estos inmigrantes se asentaron masivamente, forjando una comunidad sólida y próspera.
A fines del siglo XIX, miles de piemonteses abandonaron su tierra natal para escapar de la pobreza, la falta de oportunidades y las guerras que azotaban el Piemonte, especialmente contra Austria y Francia. Estas guerras causaron estragos en la región, empujando a muchos a buscar un futuro mejor en tierras lejanas.
El viaje hacia Argentina fue largo y arduo, con una duración de entre 30 y 40 días. Los inmigrantes partían del puerto de Génova, viajando en condiciones precarias, hacinados en la clase más económica. La travesía no solo implicaba un reto físico, sino también emocional, ya que dejaban atrás sus hogares y seres queridos, cargando con la esperanza de un futuro mejor en un país desconocido.

Al llegar al puerto de Buenos Aires, algunos piemonteses decidieron quedarse en la gran ciudad, pero la mayoría se dirigió hacia las provincias de Córdoba y Santa Fe, donde formaron una gran colonia dedicada principalmente a la agricultura y la ganadería.
Los piemonteses que se asentaron en Argentina enfrentaron enormes desafíos. «Realizaron sacrificios que hoy ni siquiera podemos imaginar,» dicen los historiadores. Trabajaron de sol a sol, construyendo sus propias viviendas y adaptándose a un nuevo idioma y cultura.
A pesar de la nostalgia por su tierra natal, la pobreza y el desarraigo, mantuvieron vivos sus lazos comunitarios. Se reunían para celebrar sus tradiciones y, con el tiempo, crearon asociaciones que los agrupaban y fortalecían.

La influencia de los Piemonteses en San Francisco
El espíritu de trabajo y el deseo de progresar guiaron a estos inmigrantes, quienes, a pesar de todas las adversidades, lograron integrarse en la sociedad argentina y realizaron un aporte extraordinario al desarrollo económico, social y cultural del país. «El legado de los piemonteses es histórico y duradero, y llega hasta nuestros días,» señala la Asociación Familia Piemontesa de San Francisco.
En reconocimiento a esta rica herencia cultural, el pasado 23 de marzo de 2023, el Honorable Concejo Deliberante de San Francisco aprobó la Ordenanza N° 7567, declarando a la lengua piemontesa como patrimonio cultural intangible de la ciudad.
Además, la inmigración piemontesa está inmortalizada en el Monumento Nacional al Inmigrante Piemontés, ubicado en el ingreso oeste de San Francisco, cuyas placas conmemorativas narran la historia de aquellos valientes que dejaron su tierra para buscar un nuevo comienzo en Argentina.
En el marco del 50 aniversario de la Asociación Familia Piemontesa de San Francisco, se rinde un homenaje a todos los descendientes de piemonteses, deseándoles un Feliz Día del Inmigrante Piemontés, recordando y honrando su legado que continúa vivo en la comunidad.






